El presidente boliviano, Evo Morales, saludó este sábado los avances en la industrialización de la hoja de coca y los diversos productos que se elaboran en base a ese arbusto de uso tradicional y milenario en la región andina, y anunció gestiones con los países del ALBA para exportar mate de coca, por sus cualidades curativas, sobre todo para aliviar la diabetes.

En un acto público en el que inauguró la IV Feria de la Coca en la población de Padre Sama, en el trópico de Cochabamba, el Jefe de Estado ratificó su permanente defensa a la denominada 'hoja sagrada', de uso medicinal y ceremonial desde tiempos inmemoriales en Bolivia.

En ese marco, felicitó a los cocaleros de los Yungas, que inaugurarán en los próximos días una planta de producción de mate de coca en El Alto de La Paz, y pidió a los cocaleros del Chapare similar esfuerzo para abrir un mercado internacional de ese producto.

"Vamos a pedir a Sudamérica o Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), especialmente a los países del ALBA que nos compren mate de coca, basado en los convenios internacionales. Si antes Estados Unidos compraba coca, ahora por qué los países del ALBA no pueden comprar mate de coca", argumentó.

El presidente boliviano dijo que los cultivadores de coca deben garantizar programas y proyectos para avanzar en la industrialización de la coca, mientras la obligación del Gobierno es garantizar el mercado.

"Yo tengo mucha confianza en los países del ALBA bajo convenios legales, basados en procedimientos internacionales exportar mate de coca para curar diabetes en toda Sudamérica y en los países del ALBA", fundamentó.

El Primer Mandatario, que emergió a la vida política como dirigente sindical de los cultivadores de coca del trópico de Cochabamba, recordó la lucha de muchos años en defensa de la coca que, a su juicio, es parte de la cultura, de la identidad boliviana, que ha sido atacada, "porque detrás de la coca estaban intereses geopolíticos de Estados Unidos para dominar las naciones y para después saquear los recursos naturales".

"Defendiendo la coca hemos defendido la soberanía nacional, defendiendo la coca hemos defendiendo la economía nacional", fundamentó.

"La hoja de coca es parte de la cultura, parte de la identidad y cultura, y parece que con ella quieren hacer desaparecer a los indígenas", sustentó.

Aseguró que en Bolivia existe una cultura de consumo de la hoja de coca y no de cocaína, porque la coca en su estado natural no hace daño a la salud humana, al contrario, es una medicina como recordó, reconoció a principios del '90 la Universidad de Harvard, una de las más prestigiosas universidades de Estados Unidos, que "no solamente recomendó masticar, sino comer coca", por sus bondades medicinales.