Managua. El gobierno de Nicaragua se mantiene rezagado para enfrentar la transformación que supondría el canal interoceánico, en cuyo objetivo de construcción avanza la empresa china HKND Group, aseguró este martes la Mesa Nacional para la Gestión del Riesgo (MNGR).

"La empresa (HKND Group) se ha estado preparando, pero no vemos de parte del gobierno de qué manera lo está haciendo para los términos de referencia y estudios de impacto ambiental que esto requiere", dijo el subdirector del ambientalista Centro Humboldt, Víctor Campos, que forma parte del organismo de gestión de riesgo.

La MNGR, compuesta por más de una veintena de organizaciones, entre estatales y no gubernamentales, se reunió este martes para discutir sobre la construcción del canal, cuyos encargados aseguran será la obra de infraestructura más grande de Centroamérica, a un costo de US$40.000 millones.

Entre las principales preocupaciones de la MNGR está la sostenibilidad de la inversión.

Según los planteamientos de los integrantes del organismo Gestión del Riesgo, actualmente existe "poca disponibilidad de recursos hídricos", debido a la escasa profundidad del Gran Lago de Nicaragua y a que su cuenca no tiene planes de manejo sostenible.

Otra señal de alarma para la MNGR es el deterioro que el proyecto va a causar en el mismo lago, pues su fondo tendrá que ser calado para que el paso de los barcos Post-Panamax, más grandes que los que atraviesan actualmente el Canal de Panamá, sea posible.

La tercera preocupación es la obstrucción de los corredores biológicos naturales, tanto dentro como fuera del lago, ya que el proyecto causará un desequilibrio ambiental que actualmente no está estudiado.

Además de la vía acuática, el proyecto del canal incluye una vía seca, dos aeropuertos internacionales, dos puertos de aguas profundas y zonas francas.