Un grupo de expertos analizarán las muestras de agua tomadas de ríos amazónicos, para evaluar los daños ambientales causados por el vertido de crudo producido hace más de quince días por la rotura de un oleoducto en Ecuador.

Con un sobrevuelo de 900 millas de distancia, la comisión de expertos recorrió los ríos Coca y Tiputini, así como el Napo hasta su desembocadura en el Amazonas, e incluso llegó a Iquitos, en Perú; Leticia, en Colombia; y Tabatinga, en Brasil, informó la estatal Petroecuador.

Las muestras de agua recogidas serán analizadas en centros de investigación científica del país, cuyo informe permitirá a la empresa "Oil Spill Response", contratada por Petroecuador para limpiar las zonas afectadas, determinar los procedimientos y equipos que necesitará para la descontaminación.

El pasado 31 de mayo, un deslizamiento de tierra en el sector de El Reventador, en la provincia amazónica de Sucumbíos, arrasó con un tramo de tubería del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), lo que produjo el derrame de 11.480 barriles de petróleo.

El vertido contaminó el río Coca que se une con el Napo en la población de Francisco de Orellana, la capital de la provincia del mismo nombre, pero la mancha de crudo se extendió hasta la Amazonía peruana.

Justamente, la alcaldesa de Francisco de Orellana, Anita Rivas, dijo hoy a Efe que la situación en ese cantón amazónico aún es preocupante, pues aseguró que aún no se ha solucionado por completo el servicio de abastecimiento de agua potable para la población.

Aunque reconoció que la provisión del líquido se ha hecho con camiones y con el aprovechamiento del agua de otro río amazónico, el Payomino, Rivas señaló que su ciudad requiere de una solución "duradera" al problema del agua potable.

La alcaldesa recordó que este es el tercer derrame de crudo que ha contaminado en los últimos diez años al río Coca, de donde la ciudad se abastecía de agua para tratarla y surtir a la población.

Además, señaló que el agua del río Payomino, "no da confianza" a la población, porque cerca de él se encuentra una industria de procesamiento de aceite de palma, que podría también contaminar al afluente.

"La solución definitiva es que nos traigan el agua del río Zuno, del hermano cantón Loreto", dijo Rivas tras anotar que hay partes del río Coca, que pasa junto a su ciudad, cuyas riberas muestran haber sido contaminadas por el vertido.

Aunque reconoció el compromiso de las autoridades por solucionar los problemas, Rivas pidió que se aceleren los trabajos de descontaminación en esa región que es altamente turística.