El ministro del Ambiente, Manuel Pulgar-Vidal, anunció la pronta expulsión de los ciudadanos extranjeros que se dedican a la minería ilegal, para lo cual se realizan coordinaciones con el ministerio del Interior.

Explicó que los ciudadanos extranjeros facilitan maquinaria a quienes extraen el mineral, otorgándoles créditos que se pagan con el oro extraído.

Por ejemplo, las denominadas 'balsas gringo' con las que se movilizan para la extracción ilegal, cuestan unos US$3.500, pero debido al alto precio del oro, y a pesar de la interdicción, son rápidamente repuestas gracias a los créditos de los "financistas" extranjeros.

"Esta reposición de equipamiento se hace por los créditos de los extranjeros. Por ello tienen que ser expulsados, para lo cual estamos trabajando con el ministerio del Interior", subrayó.

Sostuvo que otra de las medidas para enfrentar la minería ilegal es cortar el nexo entre el procesamiento del mineral, considerado actividad de pequeña minería, y la extracción del mismo.

"El procesamiento genera una demanda del metal. Esta actividad se realiza en Chala, Nazca y la zona alta de Ica, y debe considerarse en el régimen común, sometida a las reglas del gobierno nacional, con Estudios de Impacto Ambiental y bajo supervisión del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA)", refirió.

El ministro dio a conocer la próxima instalación de una nueva base policial en la región Madre de Dios, medida que fue solicitada por el presidente Ollanta Humala.

Agregó que se ubicaría en la zona de La Pampa, consolidando la presencia policial en dicha zona, en la que a pesar de los controles, los mineros ilegales operan de noche.

"Dicha localidad está excluida del corredor minero, la minería está completamente prohibida por ser área protegida", puntualizó.

Pulgar Vidal realizó una visita a Madre de Dios con motivo del "Operativo Aurum II", acompañado por el viceministro de Defensa, Mario Sánchez Debernardi; y el de Minas, Guillermo Shinno Huamaní.