Santiago. Facebook es un fenómeno de internet que genera atracción en muchos usuarios, aunque muchas críticas en otros. Pero también existe una posición diferente, una no tan compleja y que busca explicar el éxito de esta popular red social a través de una mirada repleta de ironía y humor.

Se trata de Faceboom, un libro firmado por Juan Faerman, escritor, bloguero y guionista argentino que ha colaborado con Les Luthiers, y que ahora se lanza con una particular mirada de la red social. Lejos de intentar realizar un análisis profundo del servicio, su objetivo es entender la herramienta, destacar sus utilidades y desmenuzar las conductas de los usuarios.

Confieso adicto a Facebook, Faerman conversó con AméricaEconomía.com sobre sus motivos para escribir sobre este fenómeno de internet. En la ocasión, rechaza la crítica injustificada a la red y descarta las odiosas comparaciones con Twitter, otro fenómeno social. “No son parecidos y tienen funciones totalmente distintas”, destaca.

-¿Cómo ingresaste a Facebook?

-Ingresé por insistencia de una compañera de trabajo. Ella me decía que era un sitio muy entretenido, que me iba a gustar, pero principalmente que me serviría para comunicarnos. Lo curioso es que ella estaba a dos metros mío de distancia y no teníamos problemas para hablar directamente. Ya nos estamos comunicando, le dije. Pero tras su insistencia, caí en la tentación y me decidí a probar suerte. Eso fue hace unos dos años y medio.

-¿En qué momento decides escribir sobre esta red social?

-Pasados unos meses, me perturbaba el hecho de saber por qué seguía ahí, ya que no lo encontraba como algo útil. Es decir, no me había dado cuenta que me estaba siendo útil, por lo menos a un nivel de conciencia. Después, con el análisis, me percate sobre las cosas que me estaban resultando de utilidad.

-¿Qué buscas con tu libro?

-Básicamente, mi idea fue analizar a través del humor -pero no por eso sin profundidad- algunas conductas que solemos tener los usuarios de Facebook. La idea es tratar de entenderlo desde una perspectiva latinoamericana, alejada de todos los códigos que tiene un sitio creado en Estados Unidos, con sus propios códigos y cultura. Por ahí tenía dado por sentado algunas cosas que para nosotros, como latinos, tienen otro significado. Y en base a eso generar un poco de conciencia para aprovechar mejor esta herramienta, que da la sensación de que llegó para quedarse. Y encontrarle el camino para poder sacar mayor provecho a esta red social. Generar una mejor experiencia en Facebook.

-¿Cómo calificas la tuya en Facebook?

-Mi experiencia en Faceboook no es muy típica. Mi experiencia en la red social está un poco contaminada por mi interés en escribir sobre este tema. Pero en general es muy positiva, porque me permitió generar muchos contactos profesionales, incluso muchos más que Linkedin, que es una red específica para ello. Para mí es muy útil, pero cado uno le dará su propia utilidad. Y esa es la gran virtud de Facebook. El hecho de que cada uno puede encontrarle su propio uso. Te puede servir para buscar mujeres, trabajo o amigos de la infancia. O también le puede servir a alguien que desea mejorar su autoestima, porque se trata de un lugar donde hay mucha exposición.

-Debido a su origen, Facebook no es un sitio hecho para los latinoamericanos. ¿Qué conflicto puede generar eso para los latinos?

-Eso es lo que marco en el libro. Para los latinoamericanos hay cosas que tiene otro sentido que para los estadounidenses. Ok, aceptemos todo automáticamente, pero sepamos que quizá el amigo tiene otra importancia en la cultura estadunidense y otra muy diferente para el latinoamericano. Tenemos que tener presente eso, para que el día de mañana la palabra amigo no sea sinónimo de conducta de Facebook, sino que sepamos que hay amigos por un lado, y amigos de Facebook en otro.

-¿Hay algo que odies de Facebook?

-No, para nada. La red social no tiene la responsabilidad ni el merito en sí mismo. La clave es la gente. El uso que le da la gente. Es como cualquier cosa. Nadie te induce a ser algo que no quieras. El mejor ejemplo de esto es la gente que protesta por la falta de privacidad en Facebook. ¿Pero quién te obligo a subir tus fotos ahí, quién te obligo a tener un mensaje privado y lo publicaste en el muro? Eso no es falta de privacidad, eso es exhibicionismo de parte de la gente.

-¿Y qué le dirías a esos críticos?

-Para criticar a Facebook hay que estar adentro, ser usuario. Pero es algo personal, porque no me gusta la gente que critica desde afuera, porque no es objetividad, sino una crítica con prejuicio. Me parece que aunque hay que tomarse el trabajo para criticar, hay que estar ahí. Sobre todo los argentinos estamos mandados hacer para criticar sin saber y hablar desde afuera. Eso me saca de las casillas. Los que critican, que lo hagan, pero que lo hagan desde adentro.

-¿Y cómo ha sido la crítica hacia tu libro?

-Me sorprendió mucho. Hay mucha gente a la que le encanta. Con el segundo video que saqué en YouTube, para promocionar la publicación, me dio miedo que el video se terminara comiendo al libro por la repercusión y éxito que tuvo. Pero por suerte, cuando el libro salió, el boca a boca fue más interesante que la popularidad del video. Igualmente, es sospechosa la falta de críticas negativas al libro. ¡Alguien está mintiendo!, exclama entre risas. No puede ser que a todo el mundo el mundo le guste.

-Respecto a los videos que mencionas. En uno de ellos calificas a la red social como "una trampa de la que jamás podrás escapar", y usas términos como “egoísmo", "envidia", "ambición", "mentiras” y "galletas de la fortuna".  ¿Explícame eso?

-Eso es parte de la marca de la campaña de publicidad. Me pareció divertido armar una especie de contraste muy absurdo, típico de los trailers de películas, donde todo se exagera. Y me pareció simpático poner a las galletas de la fortuna al mismo nivel que la traición, como una cosa gravísima. Como que el peso no estaba en la traición, sino en la galleta de la fortuna.

-¿Y con todos esos calificativos no tuviste algún problema con los dueños de Facebook?

-Sí. Tengo problemas. Hace una semana, y sin ninguna explicación, dieron de baja mi perfil en Facebook. Pero eso no es todo. La misma suerte corrió el perfil de la webmaster de la página web del libro, como también la del grupo de fans. ¡Todo simultáneo! Y desde esa fecha intento tener alguna respuesta, porque en mi libro no hablo mal de Facebook. Y aunque hablara mal, no me parece justificado. Pero quiero saber el motivo. Me cuesta creer que por un libro una corporación tan importante reaccione de esta manera.  En especial, porque no me dan alguna explicación. Ni siquiera una respuesta automatizada.

-Parece que ya tienes tus primeros críticos del libro.

-(Ríe) Segurísimo. Pero tienen muy poco sentido del humor. El libro básicamente se toma todo con humor. Y ojo que el tema son las relaciones de la gente con la herramienta, y eso es cosa de la gente, no de los creadores del sitio. Me río de las conductas de la gente, no de Facebook.