“El masivo despilfarro de alimentos tiene gran importancia para la seguridad alimentaria y para la seguridad en general”, declaró José Graziano da Silva, director general de esta organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) , basada en Roma, al presentar un informe sobre el asunto.

Más de mil millones de toneladas de alimentos, equivalentes a una tercera parte de la producción mundial, son despilfarradas cada año por un coste de US$750 mil millones y un nefasto impacto en el medioambiente, destacó la FAO

“No podemos permitir que una tercera parte del total de alimentos que producimos sea perdido o despilfarrado, debido a prácticas inadecuadas, cuando 870 millones de seres humanos están cada día hambrientos”, se indignó el director general.

Este inaceptable despilfarro genera también “un grave perjuicio al medio ambiente”, según la FAO.

A título de ejemplo, “cada año los alimentos producidos sin ser consumidos causan un gasto de agua equivalente al caudal anual del Volga, en Rusia, y son responsables de generar en la atmósfera tres mil 300 millones de toneladas de gases de efecto invernadero” .

Solo en la “Asia industrializada”, región que incluye China, Japón y Corea del Sur, cerca de 200 kg de verduras y cereales por habitante son despilfarrados en promedio cada año.

A escala mundial, algo más de la mitad del despilfarro se produce en el origen del proceso, es decir, en las fases de producción, de manutención o de almacenamiento. El 46% del despilfarro restante ocurre en el proceso ulterior de transformación, de distribución o de consumo.

Según el informe, los costes económicos directos del despilfarro de productos agrícolas —excluyendo pescados y mariscos— representan unos US$750 mil millones cada año en el mundo, es decir equivalente al PIB anual de Suiza.