Nueva York. Los bancos latinoamericanos están listos para manejar el repunte económico que se espera para este año en la región después de superar la crisis financiera internacional, según un informe de la agencia Fitch Ratings.

Las instituciones de la región ingresaron a la recesión con una posición relativamente sólida, con poca exposición a los fondos extranjeros. La mayor parte de la preocupación por la liquidez se solucionó rápidamente con medidas gubernamentales de estímulo, especialmente en Brasil y Chile.

Como resultado, las instituciones financieras de la región están saliendo de la crisis con ganancias, niveles adecuados de capital y suficientes reservas para pérdidas crediticias.

En su última proyección bancaria para la región, Fitch Ratings señala que 2010 debería observar un regreso a la expansión crediticia de dos dígitos entre los bancos de las mayores economías. Las calificaciones de estas compañías, a su vez, dependerán de cómo se administre el crecimiento.

Fitch señaló en el informe publicado el lunes que es posible que algunos de estos bancos puedan ver una reducción de estos resguardos debido a un crecimiento muy fuerte, lo que presionaría a la baja a las calificaciones individuales.

Sin embargo, la agencia añadió que si el crecimiento demuestra ser sostenido, los bancos deberían cosechar buenos resultados.

La diferencia clave en la rentabilidad serán los costos crediticios, de acuerdo con la agencia calificadora.

La agencia señaló que los bancos deben reducir sus gastos de reservas, al tiempo que mantienen una eficaz reserva de cobertura para sostener el crecimiento.

Fitch señaló que los bancos estatales están en una posición particularmente buena y añadió que sus calificaciones están estrechamente correlacionadas con sus Gobiernos.

Los bancos regionales también demostraron ser activos importantes para sus dueños extranjeros, específicamente en México, Brasil, Chile y algunos países de América Central.

Fitch añadió que América Latina es una región de importancia estratégica, donde las expectativas para el crédito de consumo podrían ayudar a diversificar los balances y los ingresos en momentos de estancamiento en los mercados locales.