Una buena noticia para las economías con algún grado de inestabilidad. El Fondo Monetario Internacional (FMI) incrementó el tamaño de su fondo anticrisis a más de US$550 mil millones y sumó a algunos países emergentes como contribuyentes, dándoles su opinión sobre cómo se gasta el dinero.

La medida amplía el fondo Nuevos Acuerdos de Préstamo (NAB por sus siglas en inglés), activado durante las crisis económicas, desde los US$50 mil millones y responde a una llamada del Grupo de los 20 países industrializados y en vías de desarrollo, durante su encuentro en Londres del año pasado, para incrementar la capacidad de préstamo del FMI, según Ambito.com

Bajo los cambios acordados, 13 nuevos contribuyentes, incluyendo a las potencias emergentes como China, India, Brasil y Rusia se unirán a un grupo existente de 26 países desarrollados.

Las economías de mercados emergentes han contribuido al fondo de crisis mediante la compra de bonos del FMI. Estados Unidos y Japón siguen siendo los países que más aportan al fondo.

"Esto ayudará a asegurar que el Fondo tiene acceso a recursos adecuados para ayudar a los miembros que sean vulnerables a crisis financieras", dijo en un comunicado el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn.

Según Strauss-Kahn, la expansión del NAB "será una contribución importante a la estabilidad financiera global".