Madrid. La española Telefónica incrementó sus ganancias en 2009 y reafirmó sus objetivos para 2010, tranquilizando a inversores preocupados por el descenso de su negocio en España y las turbulencias cambiarias y la hiperinflación en Venezuela.

La operadora de telecomunicaciones dijo que su ganancia neta creció el año pasado 2,4%, a 7.776 millones de euros (US$10.500 millones), ligeramente por debajo de las previsiones de los analistas, que esperaban un incremento de 4,6%.

En una nota de prensa, la operadora confirmó sus compromisos de dividendo hasta 2012 (mínimo de 1,75 euros por acción) y mantuvo el objetivo de alcanzar este año un beneficio por acción de 2,1 euros por acción.

Los ingresos, presionados por la caída de tarifas, la evolución cambiaria adversa, y la recesión en algunos de sus principales mercados, se redujeron 2,1%, a 56.731 millones de euros.

En tanto, el resultado operativo antes de intereses y amortizaciones (Ebitda) cayó un 1,4 por ciento, a 22.603 millones de euros.

Para 2010, la operadora prevé un crecimiento del Ebitda consolidado de entre 1% y 3%, y un crecimiento de los ingresos de entre 1% y 4%.

Como base para esta previsión, Telefónica dijo que usará datos ajustados excluyendo la venta de su participación en la operadora Meditel en 2009 y la hiperinflación en Venezuela.

La operadora indicó que cerró el 2009 con una deuda financiera neta de 43.551 millones de euros, es decir 1,9 veces su EBITDA. Para el año en curso, la operadora prevé una inversión de entre 7.450 y 7.650 millones de euros, frente a un gasto de inversión consolidado de 7.262 millones en 2009.

Telefónica contaba a finales de 2009 con 264,6 millones de clientes, de los cuales 169 millones se encontraban en Latinoamérica.

La operadora perdió más de 2 millones de clientes de telefonía fija, pero pudo compensar este descenso con la telefonía móvil (6,5 millones de clientes más) y el negocio de banda ancha (un millón más).

Como consecuencia de la recesión, los ingresos en España y en el resto de Europa bajaron 5,4%, mientras que en Latinoamérica subieron un 3,7 por ciento, consolidándose esta región como principal fuente de ingresos de la operadora.

"Todavía hay cierta debilidad subyacente, con España bajo presión, Latinoamérica en una fase de desaceleración notable y Europa aún no registrando un crecimiento sustancial", dijo Kepler.

La correduría aunque agregó que el mercado también mostraba cierto alivio al haber perdido fuerza en los últimos días las especulaciones sobre una fusión de Telefónica con su socio industrial Telecom Italia.