La multinacional Glencore Plc informó este martes que prevé pagar hasta US$ 1.500 millones para resolver las acusaciones de soborno y manipulación del mercado por parte de las autoridades estadounidenses, británicas y brasileñas, y tres de sus unidades aceptaron declararse culpables.

El gigante de la minería y el comercio de materias primas, cuyos representantes comparecieron ante los tribunales en Estados Unidos y Reino Unido este martes, acordó pagar US$ 1.060 millones en Estados Unidos y Brasil. Dijo que esperaba un acuerdo global final, incluida una multa futura en Reino Unido, que no supere la marca de US$ 1.500 millones que reservó en febrero para investigaciones relacionadas con operaciones en la República Democrática del Congo, Nigeria y Venezuela.

"Glencore ha resuelto las investigaciones previamente divulgadas por las autoridades de Estados Unidos, Reino Unido y Brasil sobre actividades pasadas en ciertos negocios del Grupo relacionados con el soborno", dijo en un comunicado.

Cualquier resolución final pondría fin a una investigación de varios años de los gobiernos estadounidense y británico que ha perseguido a la multinacional con sede en Suiza, que aún enfrenta investigaciones de corrupción y soborno por parte de otras entidades, incluidas las autoridades suizas y holandesas.

La Oficina de Fraudes Graves (SFO, por sus siglas en inglés) del Reino Unido, que abrió una investigación de corrupción en 2019 con el nombre en código Operación Azoth, dijo el martes que había expuesto "sobornos y corrupción con fines de lucro" en operaciones petroleras en Camerún, Guinea Ecuatorial, Costa de Marfil, Nigeria y Sudán.

Glencore Energy, que indicó que se declararía culpable de todos los cargos en una audiencia en el Tribunal de Magistrados de Westminster en Londres, será sentenciada el 21 de junio.

La SFO, que dijo trabajar en paralelo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos y con fiscales holandeses y suizos, alegó que agentes y empleados de Glencore pagaron sobornos por valor de más de US$ 25 millones por acceso preferencial al petróleo, con la aprobación de la empresa.

"Esta importante investigación, que la Oficina de Fraudes Graves llevó ante los tribunales en menos de tres años, es el resultado de nuestra experiencia, nuestra tenacidad y la solidez de nuestra asociación con los EE.UU. y otras jurisdicciones", dijo la directora de la SFO, Lisa Osofsky.

Spotlight on Corruption, un grupo de presión dio la bienvenida a los cargos, pero dijo que era esencial que los responsables de las irregularidades, incluidos los altos ejecutivos y la empresa matriz rindieran cuentas.

"También es fundamental que los US$ 1.500 millonesque Glencore ha reservado para resolver las investigaciones incluyan una compensación para las víctimas de su supuesta corrupción en África Occidental", dijo.