El Gobierno brasileño informó que incluyó en su presupuesto para 2014 un total de 267 millones de reales (unos US$115 millones) para el tren de alta velocidad entre Sao Paulo y Río de Janeiro, las dos principales ciudades del país y cuya licitación fue aplazada esta misma semana.

El ministro de Transportes, César Borges, explicó que los recursos serán usados en el proyecto ejecutivo de la obra pese a que este lunes fue aplazada su licitación por cuarta vez desde 2010 a petición de grupos alemanes y españoles, que querían más tiempo para presentar sus proyectos.

Según Borges, los 267 millones de reales presupuestados para el proyecto para el año que viene podrán ser usados o no dependiendo de las diferentes licitaciones que sean realizadas para darle continuidad a la planificación del proyecto, y avanzó que se podrían añadir otros recursos en los próximos años para estudios sobre el proyecto.

La idea del primer tren de alta velocidad en América Latina surgió bajo el mandato del entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva, en 2007, aunque hasta la fecha, no se ha podido cerrar nada debido a los aplazamientos.

"El gobierno aplazó el proyecto por no renunció al mismo. El proyecto va a andar. No tenemos duda de que Brasil necesita y va a tener un tren de alta velocidad entre Río de Janeiro y Sao Paulo", dijo el ministro de Transportes.

La línea, de 511 kilómetros de extensión, debe unir las dos principales y mayores ciudades del país y su coste está estipulado en unos 35.000 millones de reales (unos US$15.215 millones), con inicio del funcionamiento en 2020, según el gobierno.

Esta semana, la prensa brasileña divulgó que en el caso de que no salga del papel, el proyecto habrá costado a las arcas del gobierno brasileño unos 1.000 millones de reales (unos US$435 millones), entre los varios estudios y las licitaciones que fueron aplazadas.