Santiago. El ministro chileno de Energía, Jorge Bunster, defendió este martes la posibilidad del uso de la energía hidroeléctrica, luego que la precandidata de la oposición de centroizquierda, Michelle Bachelet, desestimara un polémico megaproyecto, HidroAysén, para instalar una central de ese tipo en la Patagonia.

"Chile no puede darle la espalda a los recursos naturales que tiene para poder desarrollar en forma responsable fuentes sustentables y limpias de energía", dijo Bunster a los periodistas tras participar en un seminario en Santiago.

El funcionario indicó que "el recurso hidroeléctrico es una fuente de energía que creo que Chile no le puede dar la espalda".

El megaproyecto energético, que tiene un costo de unos US$5.000 millones, es de propiedad casi en partes iguales de Endesa Chile, una filial de la firma Endesa de España y de la compañía energética italiana Enel; así como de la local Colbún.

El megaproyecto fue aprobado en su etapa de generación por el oficial Consejo de Evaluación Ambiental (CEA) el año pasado en medio de fuertes protestas de comunidades locales y grupos ambientalistas.

No obstante, el proceso de transmisión eléctrica aún está pendiente en su aprobación.

El domingo pasado, durante un debate entre candidatos presidenciales, Bachelet, la carta más probable de la centroizquierda para las elecciones de noviembre, desestimó la concreción del proyecto dado su alto impacto.

Los detractores de la iniciativa que contempla la construcción de embalses sobre los ríos Baker y Pascua cuestionan el fuerte impacto ambiental que supone la inundación de 5.900 hectáreas de una zona con nutrida concentración vegetal en la región sureña de Aysén.

La iniciativa ha sido defendida en el pasado por el gobierno de Sebastián Piñera, de derecha, que argumenta la necesidad de agregar los 2.750 megavatios que generará la presa HidroAysén para la seguridad del sistema de generación energética los próximos años.