Caracas. Con la ampliación del programa de generación distribuida de electricidad que anunció el gobierno venezolano, Cuba recibirá US$2,4 mil millones adicionales. El plan se enmarca en el convenio bilateral de cooperación energética suscrito hace 10 años, informó El Nacional.

El ex director de Electricidad del Ministerio de Energía y Minas, Víctor Poleo, explicó que Venezuela paga al gobierno de Cuba US$1 mil por el kilovatio instalado, además de US$1.200 y US$200 el KW por infraestructura asociada y operación, respectivamente.

Poleo –que integró misiones oficiales de asesoría de Venezuela a Cuña- criticó que “ahora los cubanos son los asesores (de Venezuela), pese al rezago eléctrico de la isla, lo que retrotrae a las décadas de 1950 y 1960”.

Recordó que Cuba compra mini plantas de segunda mano fabricadas en España, Suecia y Checoslovaquia.

Por ello a juicio del experto resulta anacrónico que el ministro de tecnología de Cuba, Ramiro Valdés esté asesorando a Venezuela en materia de energía eléctrica, a pesar que en la isla sufren de permanentes racionamiento.

Según El Nacional, varios profesionales y técnicos de empresas eléctricas se queja de la cada vez mayor intromisión de los electricistas cubanos en la programación del sector.

Por otra parte, fuentes del gobierno venezolano afirmaron que el ministro de Energía Eléctrica local, Alí Rodríguez Araque, "trabajará muy estrechamente" con su par cubano.

Sin embargo, indicaron que la asesoría de Brasil se mantiene porque Cuba no tiene experiencia en centrales hidroeléctricas.

En 2008 Venezuela comenzó a instalar grupos electrógenos en varios puntos del país que suman una potencia de 1.000 MW. Hasta ahora se han concretado 636 MW de ellos.

El anuncio de Hugo Chávez significa duplicar la meta actual de 1.000 MW para compensar la caída del embalse de la central hidroeléctrica de Guri.