Quito. El gobierno del Ecuador anunció un plan para racionalizar los subsidios de combustibles fósiles en los próximos años, una medida que persigue contrarrestar el desperdicio que registra la sociedad, como un mal empleo de este beneficio, declaró el ministro Coordinador de la Política Económica, Patricio Rivera.

Rivera explicó que esta iniciativa surge como parte de la planificación del cambio de matriz energética, un hecho que sucederá hacia 2016 con la puesta en marcha de ocho hidroeléctricas que migrarán el eje termoeléctrico a 95% de generación con fuentes hídricas.

Aquello implicará una menor importación de diésel y en consecuencia, el costo de la energía eléctrica bajará y estará completamente en manos de la política económica ecuatoriana.

De ahí que hacia el 2015 se planea sustituir unos tres millones de cocinas a gas por cocinas eléctricas de inducción, esta parte se coordina con la industria ecuatoriana para que cubran esa nueva demanda.

Una vez que el gas licuado de petróleo sea sustituido en los hogares por la energía eléctrica, se pondrá el precio del combustible a costo comercial internacional.

En el caso de las gasolinas – Rivera explicó que el diésel no sufrirá cambios pues acude a los sectores productivos como el transporte público y camiones- se focalizará, de modo que un usuario de un vehículo de hasta 2.000 centímetros cúbicos, no será afectado.

El mecanismo para focalizar el subsidio de las gasolinas será emitir una tarjeta con un monto de galones de combustible con subsidio –ese monto aún no se determina, pero los estudios se están realizando- pasado ese volumen, la gasolina se expenderá a precio internacional.

El consumo de combustibles en Ecuador, en cifras. En junio de 2013, Ecuador consumió 1,5 millones de barriles de gasolina Extra (corriente, de 87 octanos) y 413.600 barriles de gasolina Súper (Especial, de 92 octanos).

Ambas gasolinas son especialmente utilizadas por los vehículos particulares y los taxis en el Ecuador.

El diésel, que lo utilizan los camiones y buses, tuvo una demanda de 2,46 millones de barriles durante junio, reportó el Banco Central del Ecuador.

Ecuador utilizó un millón de barriles de gas licuado de petróleo en el sexto mes del año.

La importación de todos esos combustibles y su precio de venta interna, a menor costo, deja un saldo negativo para el país.

En junio el saldo de las naftas de alto octano, usado para fabricar gasolinas, fue US$11,4 millones.

El saldo del diesel fue de US$199,4 millones y del gas licuado de petróleo, US$36,4 millones.