Los proyectos eléctricos pueden ejecutarse con la mano de obra local. El ministro de Energía Eléctrica, Jesse Chacón, asegura que existe la capacidad para lograrlo, lo que traería como ventaja económica la posibilidad de aumentar la participación venezolana a 60% y, además, ampliaría el conocimiento en el área.

Tras poner en marcha la primera turbina de la Planta Termoeléctrica Don Luis Zambrano en El Vigía-Mérida, el ministro adelantó otro objetivo que aspira impulsar, "no volver a contratar gestión completa" para proyectos, y solo contratar asesoría técnica o compra de equipos.

Además de sus metas de lograr un consumo eléctrico eficiente, aumentar la generación, transmisión y distribución de la energía eléctrica, y reducir los niveles de interrupciones, también aspira a que los próximos proyectos se ejecuten con mano de obra e ingeniería local.

La Planta Termoeléctrica Don luís Zambrano es un proyecto que sale del convenio internacional Fondo Chino -Venezolano, y aunque cuenta con ingenieros venezolanos, buena parte de la mano de obra es china y la operación de la planta la hacen especialistas del país asiático.

Otros proyectos como el desarrollo Hidroeléctrico La Vueltosa, con 33 años en obra, también se ha ejecutado con apoyo extranjero. Así como muchos otros proyectos se han ejecutado por ingeniería foránea.

Pero el ministro Chacón considera que Venezuela está en capacidad de tener su propio IPC (Ingeniería, Procura y Construcción) y sólo recurrir al extranjero a comprar los instrumentos o equipos que no se producen en el país.

Según indicó, el proyecto de la Central Hidroeléctrica La Colorada, que forma parte del Complejo Hidroeléctrico Uribante Caparo, debería desarrollarse con Ingeniería, Procura y Construcción venezolana, y adquirir afuera lo que no se produce en el país.

Tras 100 días en el ministerio de Energía Eléctrica, Jesse Chacón destacó entre sus logros el haber alcanzado una reducción de la demanda en el consumo en 780 megavatios, incorporar 1.379 megavatios y reducir las interrupciones en 44%. Sin embargo, su meta en esta segunda fase sigue siendo reducir el consumo en 1.000 megavatios y las interrupciones en 50%.

A fin de lograr bajar el nivel de interrupciones, indicó que necesitan estabilizar el Sistema Eléctrico Nacional (SEN). Eso se lograría reduciendo el nivel de ocupación del sistema de distribución de 90% a 70%, de manera que cuando se produzca una avería o se necesite hacer mantenimiento en el sistema, puedan trasladar la carga a un transformador adicional que exista, sin tener que interrumpir el servicio.