Santiago. Un acuerdo, que podría dar pie a una fuerte polémica, firmó la intendencia de la región (departamento) Metropolitana de Chile con el gremio que agrupa las constructoras que han estado en el ojo del huracán por las edificaciones que resultaron dañadas tras el terremoto que azotó al país el 27de febrero pasado.

El intendente metropolitano, Fernando Echavarría, informó que cerca de 5.000 viviendas de Santiago fueron destruidas por el violento sismo de 8,8 grados Richter que afectó la zona centro sur del país. Además, dejó inservibles 181 escuelas de la capital y cerró un hospital.

“Tenemos mucho más daño de lo que aparentemente tuvimos en un primer momento, pues hay cerca de 30 mil viviendas dañadas, de las cuales unas 5 mil están destruidas y un número similar con bastante daño", detalló Echeverría.

Con el objetivo de apoyar a las municipalidades en su diagnóstico, el intendente firmó de un convenio con el presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CHCC), Lorenzo Constans, para disponer de 30 profesionales para realizar un catastro de daños en la infraestructura pública y viviendas.

Los especialistas serán destinados a las distintas municipalidades que requieran de los servicios, precisó Echavarría.

El gremio de la construcción chilena, que el propio Echevarría presidió en el pasado, ha sido cuestionado por los propietarios de departamentos y viviendas de no más de cinco años de antigüedad, que tras el terremoto, resultaron con serios daños e incluso inutilizables.

Constans dijo que también crearán un equipo técnico de emergencia y enviando equipos de trabajo a la zona sur del país

En Chile, son las municipalidades las encargadas de resolver si un edificio o vivienda sufre riesgo de derrumbe o puede ser reparado, por lo que la asesoría técnica de la Cámara Chilena de la Construcción podría ser objeto de cuestionamientos por parte de muchos propietarios.

Apoyo técnico. Según un comunicado de la intendencia, el acuerdo  establece que el gremio "prestará un apoyo técnico-profesional consistente en el trabajo voluntario de treinta profesionales para desarrollar labores de diversa índole en comunas de la región".

La intendencia, en tanto, deberá realizar las coordinaciones “entre la Cámara y las entidades municipales u otros destinatarios para recibir la asistencia de los profesionales y la colaboración material necesaria y pertinente para los damnificados”.

"Para el logro de los objetivos del presente convenio, las partes podrán establecer mesas de trabajo conjuntas y formalizar futuros acuerdos, si fuere necesario, que permitan la ejecución de las tareas que se propongan, todo ello de conformidad a la normativa legal vigente", agrega el documento.

Dudas. Un informe del Centro de Investigación Periodística (Ciper) reveló que en el Gran Santiago son 27 los edificios que presentan severos daños, muchos de los cuales incluso aún tienen departamentos en venta.

En Concepción, una de las ciudades más devastadas, un edificio recién entregado se desplomó tras el terremoto, provocando la muerte de una decena de personas, y cerca de una veintena de edificaciones presenta serio riesgo de derrumbes.

Mientras las empresas realizan un balance sobre los daños, los propietarios han amenazado con demandar a las constructoras de los proyectos por lo que califican de un evidente incumplimiento de la norma vigente, consideradas la más exigente de la región.

En medio de los cuestionamientos, el propio Constans realizó una desafortunada comparación, de la que posteriormente debió retractarse, al asegurar que aunque algunas edificaciones se encuentren inclinadas, ello no implica que exista riesgo de derrumbe y que un ejemplo de ello era la Torre de Pisa.

“Hay estructuras que están inclinadas, el ejemplo más claro es la Torre de Pisa, se ha mantenido por siglos en pie. Por lo tanto, es conveniente analizarlo con un profesional adecuado que revise las estructuras y eso es lo que hemos recomendado”, dijo.