La Paz. El grupo indio Jindal Steel and Power aseguró este viernes que cumplirá su compromiso de invertir US$2.100 millones en el proyecto minero-siderúrgico boliviano de El Mutún, despejando dudas sobre ese plan que tiene ya más de un año de atraso.

La compañía dijo, en avisos de prensa de felicitación al presidente indígena Evo Morales por el inicio de su segundo mandato, que las principales inversiones del proyecto comenzarán este año, aunque no se refirió directamente a cuestionamientos oficiales al cronograma de la obra.

"En este 22 de enero de 2010, fecha que la historia de Bolivia registrará como el hito socio-cultural-geográfico de la unidad plurinacional y del paradigma del cambio", Jindal "adhiere al regocijo del gran pueblo de Bolivia ratificando su compromiso de cumplir el contrato de riesgo compartido Mutún", dijo el grupo indio.

El inicio del primer proyecto siderúrgico de Bolivia había sido puesto en duda en las últimas semanas por autoridades mineras que rechazaron una modificación de montos de inversión y plazos planteada por Jindal.

Incluso, Morales amenazó con sanciones legales contra Jindal, si no se inicia pronto el desarrollo de El Mutún, una serranía ubicada en el extremo sudoriental de Bolivia, fronterizo con Brasil, que contiene una de las mayores reservas mundiales de hierro: 40.000 millones de toneladas.

Jindal dijo en su comunicado que hasta ahora ha completado labores preparatorias administrativas y técnicas y que "a partir de este año se iniciarán las obras de gran magnitud e inversión".

Esas obras serán las instalaciones mineras básicas, dos plantas de peletización, cada una de cinco millones de toneladas por año, una planta para producir seis millones de toneladas/año de hierro esponja, una acería y una planta termoeléctrica de 450 megavatios, precisó.

Las inversiones mayores de Jindal en El Mutún debieron comenzar a fines del 2008.

La compañía india, que opera bajo un contrato de riesgo compartido con la estatal Empresa Siderúrgica del Mutún, prevé la producción anual de al menos 1,5 millones de toneladas de acero para el mercado boliviano y la exportación de mineral de hierro por la hidrovía Paraguay-Paraná.