Washington. Grupos empresariales de Estados Unidos criticaron el martes al gobierno del presidente Barack Obama por su incapacidad para resolver una disputa fronteriza de transporte que hace casi un año llevó a México a gravar impuestos por alrededor de 2.400 millones de dólares a las exportaciones estadounidenses.

John Murphy, vice presidente de políticas internacionales de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, también criticó al gobierno por ser incapaz de evitar que Brasil anunciara el lunes una retención comercial por aproximadamente US$591 millones debido a subsidios al algodón y apoyo a las exportaciones en Estados Unidos.

"Por el bien de los trabajadores y agricultores estadounidenses, no podemos permitir que surja el patrón de que la inacción comercial de Washington ponga empleos en riesgo", dijo Murphy.

Estados Unidos acordó abrir su mercado a los camiones mexicanos como parte del Tratado de Libre Comercio Norteamericano (NAFTA), pero el sindicato de camioneros y muchos de sus seguidores en el Congreso han luchado contra la implementación del convenio.

Hace un año, el Congreso votó para cancelar la financiación de un programa piloto internacional iniciado por el gobierno del ex presidente George W. Bush, que permitió que los camiones mexicanos que recorren largas distancias circularan por Estados Unidos.

La medida enfureció a México, que respondió con la imposición de tasas a las exportaciones de Estados Unidos, incluyendo a las frutas, vegetales y bienes industriales por un valor que ronda los US$2.400 millones.

Un estudio de la Cámara de Comercio estadounidense estima que las tarifas podrían causar la pérdida de 25.000 empleos en Estados Unidos, dado que otros países como Canadá o Colombia pasan a suministrar bienes que México solía comprar a Estados Unidos.

John Keeling, vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional de la Papa, dijo a los periodistas que era "muy fácil" para los productores de papas fritas canadienses llenar la brecha luego que el mercado mexicano se cerró a los productores estadounidenses debido a las tasas.

"Entre abril y diciembre, las exportaciones de papas procesadas congeladas de Estados Unidos han caído en 50% en valor y al mismo tiempo las de Canadá han crecido en casi un monto idéntico", dijo Keeling.

"En (el segmento de) papas veremos la pérdida del otro 50% de nuestra participación de mercado en los próximos 10 años si no se hace algo", dijo Keeling.

Los fabricantes de Estados Unidos en sectores como los de químicos, papel, cuidado personal y alimento para mascotas también están sintiendo los efectos de las tasas, dijo Doug Goudie, director de políticas comerciales internacionales de la Asociación Nacional de Manufactureros.

"Encontramos que 65% del total de productos afectados en términos de valor de importación son manufacturas. Alrededor de unos 16.000 puestos manufactureros en Estados Unidos se perdieron o estén en riesgo de perderse", dijo Goudie.

La semana pasada, el secretario de Transporte de Estados Unidos, Roy LaHood, dijo a legisladores que el gobierno estaba "finalizando un plan" para resolver la disputa camionera.

"La razón de la larga demora es que hay muchas partes en juego, incluidos cinco funcionarios de gabinete distintos, y cada vez que modificamos o cambiamos algo todos tienen que firmar, pero estamos muy cerca de una propuesta que creemos que responderá todos los problemas de seguridad que escuché cuando hablé con 25 miembros del Congreso", indicó LaHood.

Por su parte, Brasil detalló el lunes una lista de unos 100 productos estadounidenses que planea afectar con tasas el mes próximo porque Washington no cumplió con un dictamen de la Organización Mundial de Comercio contra los subsidios al algodón en Estados Unidos.

La lista incluye un incremento de tarifas a los autos a 50% desde 35%, un aumento de las tasas al trigo no duro a 30% desde 10%, y un impuesto de 48% sobre la leche en polvo desde un 28%. El algodón y los productos derivados tendrán una tasa de un 100%, la mayor de la lista.

Los productores de trigo de Canadá dijeron el martes que predecían un aumento de exportaciones fruto de la disputa, mientras que la Asociación de Trigo de Estados Unidos urgió al Gobierno de Obama a negociar una solución con Brasil.

El país sudamericano habría de publicar otra lista el 23 de marzo que indicaría represalias adicionales por US$238 millones al año. Esa lista se enfocaría en los derechos a la propiedad intelectual y en los servicios, informaron funcionarios de Brasil.