Guatemala. La Asociación Nacional de Café (Anacafé) propuso sembrar café en áreas potenciales, como las partes bajas del país o zonas conflictivas, con la idea de impulsar la clase robusta (Coffea canephora) que tiene alto rendimiento y cuyp costo de producción es menor que la del café fino, además que es una solución para generar empleo.

La política cafetalera debería encaminarse a ser combinada, que a su vez impulse  los volúmenes de producción con variedades de grano tipo robusta, pero que mantenga su calidad, mediante el cultivo de variedades de arábigos.

Ricardo Arenas, presidente de la Asociación Nacional del Café (Anacafé), se refirió así a los retos que enfrenta el sector, ante los bajos precios internacionales del grano, en declaraciones durante el 28 Congreso del Café.

La propuesta según Arenas es mantener en las áreas que ya se cultiva el arábigo (centro, occidente y norte del país) con las cuales Guatemala se ha posicionado en el mundo con un café de calidad.

Pero en la áreas donde aún no hay siembras, como en las partes bajas del país o zonas conflictivas, se puede impulsar el robusta (Coffea canephora) que tiene alto rendimiento y su costo de producción es menos de la mitad del café fino, además que es una solución para generar empleo, aseguró.

Arenas refirió que Guatemala ya tiene mercado para el segmento de café robusta. Refirió que México ha pedido a Guatemala un millón de quintales de esta clase para las fábricas, además Italia, que antes compraba a un país africano ya no lo hará, y pueden optar por el producto nacional, expuso al defender ese plan.

Al plan para ampliar las siembras sería necesario destinar unos US$220 millones, comentó.

Sin embargo también aboga por mantener los cafés arábigos ya que no se puede perder ese nicho de mercado y es el que genera un precio mayor o más atractivo debido a calidad.

Otro plan, que refirió se tiene desde hace cinco años, es la renovación del total de las plantas cafetaleras por otras resistentes a la roya. Este se ha presentado a los diferentes gobiernos porque es necesario invertir alrededor de US$1.000 millones.