La meta es ambiciosa. Para 2015 se pretende que el 50% de la matriz de energía primaria uruguaya provenga de fuentes autóctonas renovables, de acuerdo al plan Política Energética 2005-2030, impulsado por la Dirección Nacional de Energía del ministerio de Industria, Energía y Minería. Para lograr este objetivo, desde el Estado se está propiciando la aparición de empresas relacionadas con la temática.

Es en este escenario que el camino de la empresa holandesa Home Energy International, dedicada a la producción y comercialización de productos para microgeneración energética, se cruzó con el de Uruguay. Bajo el nombre de Home Energy Renovables (HER) la firma –que tiene presencia en Europa, Estados Unidos, el Caribe, África y Medio Oriente– decidió hacer de Montevideo su centro de operaciones para su red de distribuidores que operan en América Latina.

Hoy cuenta con distribuidores en Argentina, Paraguay y Uruguay, donde tiene dos: uno que se encarga de la zona capitalina y costera, y otro que se ocupa del resto del país.

“Uruguay ahora mismo está a la vanguardia en cuanto a políticas de energías renovables y también tiene una proyección positiva en materia energética”, indicó la directora general de HER, Natalia Villendrup, como causas que gatillaron su arribo al país.

La empresaria destacó que se trata de una forma “nueva” de generación energética y que adoptar estas soluciones implica “un cambio de pensamiento”.

Tanto las zonas urbanas como las rurales pueden incorporar estos productos, dijo Villendrup, quien añadió que pueden abastecer de energía a lugares tan diversos como una casa, un cartel publicitario o una cancha de fútbol. De hecho, en el estadio del Ajax se utilizan sus productos.

En Uruguay ya está disponible buena parte del portafolio de la compañía, cuya planta está en el sur de Holanda. Paneles solares para la generación de electricidad, colectores solares para calentar agua, estufas de biomasa para calefaccionar y su producto estrella: la turbina eólica Energy Ball. 

“Es un diseño innovador y patentado. Es la turbina del mercado que menos viento necesita para empezar a generar energía”, sostuvo Villendrup.

Viento nocturno. Los vientos uruguayos fueron alabados por Villendrup, quien señaló el potencial eólico del país. Además, destacó que, a diferencia de los paneles solares, la Energy Ball continúa produciendo energía aun cuando el sol se ocultó. Por este motivo, la recomendación de la empresa es instalar un sistema mixto, que incluya generación eólica y solar.

Villendrup también valoró la posibilidad que da la normativa nacional de volcar el excedente energético que pueda tener un particular a la red de UTE. 

“Logramos ser totalmente independientes en cuanto a la generación de energía, ser inmunes a subidas de precios en la electricidad y además el excedente de energía nos lo paga UTE”, dijo.

Asimismo, y para el caso del colector solar, remarcó que, también a diferencia del panel solar, funciona incluso si el día está nublado.

Costos. Si bien este tipo de soluciones prometen un futuro libre de la factura de UTE y de las fluctuaciones del precio del barril de petróleo, su instalación exige una inversión inicial relativamente costosa.

Previo a la colocación de los productos, la empresa realiza una evaluación de la situación del cliente para saber qué le conviene de acuerdo, entre otros, a su situación geográfica y su consumo.

Un hogar de cuatro personas, por ejemplo, gasta en promedio 3.500 kilowatts hora por año, según cálculos de la empresa.

“Con una Energy Ball y dos paneles solares tendría cubierto 80% de su consumo eléctrico. Si quisiera cubrir el 100% tal vez tendría que instalar dos Energy Balls”, señaló Villendrup. 

La inversión inicial para una casa de cuatro habitantes, dijo, rondaría los US$9.000. Según la directora general de HER, esta inversión se desquita en un plazo de tres a cinco años.