Tegucigalpa. La petición de Cuyamenl de que se le permitiera suministrar energía eléctrica a terceros, fue rechazada mediante dictamen del Departamento de Asesoría Legal y de Auditoría Interna (Oficio AI-No. 0150-2009) de la estatal eléctrica hondureña durante la gestión del gerente Jacobo Da Costa Gómez, según publicó La Tribuna.

El argumento jurídico para negarle la solicitud a CISA fue que no había asidero legal y, por lo tanto, la autorización era improcedente. La cláusula segunda de los contratos, tanto con CISA, como con la Cohcuy, señala que el generador venderá toda la energía generada y entregada a la suministrada (la ENEE), en este caso el 100% de la electricidad producida.

Tales antecedentes muestran claramente que si en el caso de CISA era improcedente designar el suministro de los excedentes de energía eléctrica para la venta a terceros, la deducción lógica es que el argumento jurídico referido que no se puede autorizar la venta a terceros, también debe abarcar a la Cohcuy, porque el contrato está elaborado bajo los mismos términos que el de la primera empresa.

 La resolución debió ser discutida y aprobada por la Junta Directiva, al ser el ente oficial encargado de aprobar los contratos, así como sus modificaciones y, además, tienen que ser ratificados por el Congreso Nacional, cuando la ejecución trasciende a un período de gobierno. La venta de electricidad a terceros, no solamente incurrió en un acto irregular de gestión temporal, sino que en un abuso de autoridad en perjuicio de la administración pública.