Tegucigalpa, Honduras. Estudios geológicos brindan indicios preliminares de que existe un yacimiento de gas natural frente a la costa de Tela y que posee cantidades comerciales, lo que puede contribuir a reducir el consumo de leña en Honduras.

La información fue brindada en el marco del Tercer Seminario Latinoamericano y del Caribe de Petróleo y Gas 2013.

El representante en Honduras de la compañía PGS, Marco Antonio Flores, expresó que se estima que hay gas natural en la plataforma de Tela, Atlántida.

“Sin embargo solo mediante una perforación se sabrá si en este lugar existe gas natural en condiciones comerciales”, indicó.

PGS efectuó para el gobierno una exploración geológica en la costa atlántica de Honduras en 2009, en donde se observó que existen indicios de la existencia de petróleo en dos pozos  situados en la frontera marítima con Nicaragua.

Flores expresó que así como hay gas natural en la costa atlántica de Nicaragua, este combustible podría existir en Honduras, porque se comparte una similar composición geológica.

Por su parte, el Nuevo Diario de Nicaragua informó esta semana que fue publicado en el Diario Oficial La Gaceta el acuerdo presidencial número 140-2013, mediante el cual el presidente Daniel Ortega, autorizó al ministro de Energía y Minas, Emilio Rappaccioli, iniciar un proceso de negociación con Repsol Exploración para efectuar investigaciones petroleras.

Consumo de leña. Por otra parte, se informó en este evento que la utilización de leña representa 47% de la matriz energética en todo el país, consumo que podría reducirse mediante el uso de hidrocarburos, dijo el especialista en energía de la Secretaría de Recursos Naturales, Wilfredo Flores, quien fue del parecer de que la nueva política energética de largo plazo debe contemplar el uso de hidrocarburos y de leña.

“El gobierno propone la exploración y explotación del gas natural que existe en el territorio nacional y que podría ser trasladado por tubería hasta los hogares del país”, dijo.

El Congreso Nacional aprobó en mayo pasado un contrato para que la firma BG  explore durante seis años 35.000 kilómetros cuadrados del territorio marítimo de Honduras.