Londres/Madrid. International Airlines Group (IAG), grupo resultante de la fusión de British Airways (BA) e Iberia, entró en beneficios en el segundo trimestre del año, al ganar 127 millones de euros frente a los 78 millones que perdió hace un año, debido a los "frutos" de los ajustes en Iberia.

No obstante, los gastos del plan de reestructuración de la aerolínea española en el primer trimestre empujaron a IAG a cerrar el semestre -hasta el 30 de junio- en números rojos al obtener unas pérdidas netas de 503 millones de euros, casi 2,5 veces más que hace un año, según un comunicado remitido este viernes a la Bolsa de Valores de Londres y a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

El consejero delegado de IAG, Willie Walsh, calificó en general los resultados de "positivos", debido a una caída en los costes del combustible y los beneficios que se están viendo con el plan de ajuste en Iberia para rescatar su situación financiera.

"Éste es sólo el primer paso de la reestructuración, pero ya está dando sus frutos, ya que las pérdidas de Iberia se han reducido de 93 millones el año pasado a 35 millones, revirtiendo la tendencia negativa de los últimos once trimestres", dijo Walsh en la nota.

La plantilla de Iberia se ha reducido hasta el momento en aproximadamente 1.700 empleados, casi la mitad de los 3.141 trabajadores afectados por el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en la aerolínea, mientras que al resto de personal se le está aplicando una rebaja salarial del 18%, para las tripulaciones de mando y cabina, y del 11% para todos los demás empleados.

En una teleconferencia en Londres, Walsh dejó claro que IAG está centrado en continuar con el plan del mediador y puntualizó que "aún queda mucho por hacer" para conseguir que Iberia sea rentable.

Según dijo Walsh, la tendencia en Iberia "es positiva", si bien resaltó que "aún está registrando pérdidas" y no pudo decir cuándo Iberia podrá superar su difícil situación.

"Aún queda camino por recorrer", por lo que "estaremos hablando de Iberia durante varios trimestres", añadió Walsh.

De acuerdo con el grupo, la aerolínea española redujo su capacidad en el primer trimestre y, tras la aplicación de la propuesta del mediador, el catedrático Gregorio Tudela, en el segundo trimestre, los costes empezaron a disminuir.

En cuanto a BA, mejora sus resultados gracias a que el mercado de Londres y el tráfico transatlántico mantienen su fortaleza, los costes heredados de la integración de bmi han terminado y la aerolínea sigue centrada en el control de costes.

Sobre Vueling, que se incorporó el 26 de abril de 2013 a IAG, logró durante el resto del trimestre un beneficio de las operaciones de 27 millones y, según Walsh, se ha beneficiado de tener su sede en Barcelona, donde "ha desarrollado una fuerte posición competitiva".

Los ingresos en el semestre aumentaron el 2,1% hasta 8.707 millones de euros, mientras que los costes de combustible descendieron 3,7% hasta los 2.864 millones de euros.

IAG espera en 2013 incrementar su capacidad en 5,2% incluyendo a Vueling (excluyendo Vueling, reducción del 2,4%) y registrar una disminución de los costes unitarios excluido el combustible (sin Vueling, no habría cambios en la evolución).

En relación con América Latina, Walsh dijo este viernes que el grupo no planea nuevas y mantendrá las actuales, aunque está centrado en seguir de cerca la capacidad y ver si hay una mejora en la demanda.

Si mejora la situación de Iberia, "tal vez podamos expandir la red" de rutas, pero ahora "nos vamos a concentrar en la red que tenemos", afirmó el consejero delegado.

Al mismo tiempo, Walsh no vislumbra mayores cambios en la competencia en América Latina y agregó que el grupo disfruta de una "muy buena capacidad en toda la red" de rutas.