Madrid. Iberdrola ha aprovechado la presentación de resultados del primer semestre -cuando ganó 1.728 millones de euros, 2% menos- para expresar sus críticas a la reforma eléctrica, cuyas medidas le restarán 260 millones en dos años sin tener en cuenta el impacto en renovables.

La eléctrica, que ha achacado la caída del beneficio al aumento de impuestos en España y Reino Unido y a temas tarifarios en Brasil, ha detallado en sus cuentas del periodo dos importantes cambios contables.

Por un lado, Iberdrola ha tenido que provisionar 1.657 millones tras ajustar el valor de proyectos de gas y renovables, fundamentalmente en Estados Unidos, ante las menores perspectivas de crecimiento en estos mercados.

Por otro, ha revalorizado unos activos en España para beneficiarse de un cambio fiscal recogido en la ley de medidas tributarias aprobada a finales de 2012 y que le va a permitir ahorrarse 1.538 millones.

Iberdrola ha elevado en 6.323 millones el valor de unos activos, lo que le permitirá deducirse 1.854 millones a lo largo de su vida útil a cambio de pagar este año 5%, 316 millones, lo que arroja esos 1.538 millones de apunte positivo en el capítulo de impuesto de sociedades.

En la marcha del negocio, la compañía ha reflejado en el semestre el impacto del "fuerte" aumento impositivo en España y Reino Unido con un caída del 0,9% en el beneficio de explotación o ebitda, hasta 4.051 millones, en línea con la caída de ingresos, también 0,9%, hasta los 16.836 millones de euros.

En concreto, la partida de tributos aumentó 79% con respecto al mismo período de 2012 hasta los 863 millones.

Por negocios, cayó el ebitda de redes (0,8%), el de generación y comercial (6,1%) mientras creció un 10,5% el de renovables.

En Brasil, el grupo se ha visto afectado negativamente por la revisión de tarifas en Elektro y el sobrecoste energético por las menores lluvias.

La eléctrica ha subrayado sus esfuerzos en eficiencia y contención de costes con una caída del 2,2% en el gasto operativo neto hasta los 1.762 millones.

En la cita ante los analistas, la reforma eléctrica ha centrado la atención. El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha arremetido contra lo que califica de "esfuerzo no equitativo" y ha vuelto a apuntar como culpable del déficit de tarifa al desarrollo de "tecnologías inmaduras", en especial las solares.

La solución a este problema, ha añadido, no puede ser la transferencia de rentas de los sectores más eficientes a los más ineficientes.

Galán, que ha confiado en que la reforma pueda mejorarse en su tramitación, ha apuntado que se emprenderán todas las acciones judiciales necesarias para defender los intereses de sus accionistas.

En cifras, la eléctrica ha cuantificado en 260 millones de euros el impacto estimado antes de impuestos que tendrán en sus cuentas de 2013 y 2014 las medidas incluidas en la reforma eléctrica sin tener en cuenta el efecto en renovables, que todavía no ha calculado.

El consejero-director general, José Luis San Pedro, ha añadido que la aportación acumulada de Iberdrola para resolver el déficit tarifario, en forma de reducción de ingresos, desde el año 2005 asciende a 5.300 millones de euros.

Con estas cifras, a los directivos de la eléctrica les parece desequilibrado el reparto hecho por el gobierno para atajar el problema del déficit.

La Administración, han señalado, asumirá 9% del ajuste para la solución del déficit; los consumidores, 19%, y las empresas, 72%, un reparto que "está muy alejado del un tercio anunciado por el gobierno".

El presidente de la eléctrica ha avanzado que anunciará la revisión de las perspectivas de la compañía cuando conozca la normativa al detalle, alrededor de octubre, al tiempo que ha subrayado que mantiene el actual plan de desinversiones.

A las 14.00 horas, las acciones de la eléctrica caían en el mercado 0,7% hasta los 3,98 euros.