¿Vanidad pasajera? No. Los chilenos ya han incorporado el interés por el cuidado masculino como un hábito que ha traído cifras de venta positivas para un conjunto de productos, entre los que destacan los elementos de belleza, los perfumes y los artículos de aseo y de afeitado, con un alza sostenida y significativa desde el 2011.

El incremento más revelador se registra en perfumería, cuyos ingresos subieron 64,6% en el período 2011-2016. Asimismo, se prevé que hacia el año 2021 las ganancias en esta categoría de producto lleguen a los US$ 219 millones, más del doble que lo vendido diez años antes, según cifras de la Cámara de la Industria Cosmética de Chile.

Para Paula Goñi, analista de investigación en Euromonitor, este escenario se explica por razones sociales-culturales, ya que cada vez más los hombres se están preocupando por su presencia e imagen. "Además, los consumidores tienen disponibles no solo variedades de fragancias y marcas para elegir, sino que también formatos", destaca Goñi.

Si vamos a las cifras, la balanza cae hacia el lado de las ganancias con US$178,8 millones vendidos por el sector de perfumería masculino en 2016, mientras que las proyecciones continúan auspiciosas con un crecimiento del 57% para el segmento de artículos de aseo masculino -entre 2011 y 2016-, llegando a facturar US$ 154,3 millones. Para 2021, la proyección para esta categoría es superar los US$ 513 millones.

Actualmente, según cifras de la Cámara de la Industria Cosmética de Chile, el segmento hombres representa el 1,5% del volumen de ventas de cosméticos en el país, sin embargo, según el informe sobre la industria de belleza y cuidado personal realizado en 2015 por Euromonitor, se espera alcanzar en 2020 todo un cambio: que el segmento de belleza para hombres crezcá 14,9% en Chile.