El grupo financiero holandés ING aumentó sus ganancias un 28% durante el primer semestre del año, una mejoría debida principalmente al rendimiento de sus actividades bancarias y a los negocios de seguros en Europa y Asia, según informó la entidad.

ING ingresó un beneficio neto de 2.592 millones de euros, 28,3% más que entre enero y junio de 2012, cuando ganó 2.020 millones de euros, según los resultados publicados por el grupo, en proceso de reestructuración desde que en 2008 recibió 10.000 millones de euros en ayudas estatales del gobierno holandés.

Si se cuenta únicamente el segundo trimestre del año, ING ganó 788 millones de euros, 39,1% menos que en el mismo período del año anterior.

El resultado semestral subyacente antes de impuestos ascendió a 2.453 millones, un 9,5 % más que en el primer semestre de 2012, mientras que el resultado neto subyacente fue de 1.742 millones, un 3,3 % más.

Sólo durante el segundo trimestre del año, el resultado subyacente bajó un 1,3 % hasta los 1.288 millones, mientras que el resultado neto subyacente fue de 942 millones, un 15,1 % menos.

La rama bancaria de ING fue la principal responsable de la mejoría de las cifras del grupo, con un resultado subyacente antes de impuestos de 2.316 millones en el primer semestre, un 7,1 % más que entre enero y junio del año pasado.

El banco logró esta "sólida" evolución "pese a los costes y riesgos más altos" debidos a la crisis económica, según destacó el director ejecutivo de la entidad, Jan Hommen, en un comunicado.

ING también destacó el "progreso sustancial" de sus servicios de seguros tanto en Europa como en Asia, que registraron un resultado operativo semestral de 266 millones, tras los -153 millones del período precedente.

Este crecimiento se debe "a la aceleración del programa de transformación" del modelo de negocio, incluyendo "ahorros en los costes", en especial en los relacionados con la financiación, y una mejoría en el rendimiento de los seguros diferentes a los de vida, explicó Hommen.

La evolución de la rama de seguros de ING fue diferente en EEUU, donde esta actividad dejó un resultado operativo negativo de 211 millones, tras las ganancias de 195 millones del primer semestre de 2012.

A partir de estos resultados, ING distribuyó un beneficio por acción de 0,68 euros, un 28,3 % más que en el primer semestre de 2012, cuando repartió 0,53 euros.

El director ejecutivo de la entidad afirmó que ING ha logrado "buenos progresos" en lo que va de año, y calificó de "robusto" el rendimiento financiero de todas las áreas de negocio de la entidad.

Hommen añadió que el grupo "está trabajando" para mejorar el rendimiento operativo, culminar su proceso de reestructuración y alcanzar un "futuro independiente" para sus ramas bancarias y de seguros.

El grupo bancario neerlandés recibió una inyección de capital de 10.000 millones en octubre de 2008 para superar sus dificultadas derivadas de la crisis económica, una cantidad que debía devolver íntegramente en mayo de 2012.

El pasado mes de noviembre, la Comisión Europea (CE) autorizó una extensión del plazo para la devolución de estas ayudas públicas, a cambio de nuevos compromisos adoptados por la entidad.

En el nuevo plan presentado el banco se compromete a reembolsar todo el capital público pendiente que debe al Estado holandés antes de 2015.

ING aceptó un calendario de reembolso fijo y retocó su propuesta para garantizar la aparición en el mercado holandés de un nuevo competidor en el ámbito de la banca minorista, NN Bank.

A la vez, la prórroga de algunos plazos de cesión de activos se verá compensada por una prolongación de las obligaciones impuestas a la banca.