Caracas. La demanda de la primera convocatoria del Banco Central de Venezuela para subastar el nuevo Bono Cambiario Venezolano no fue tan alta como se esperaba: cercana a los 300 millones de bolívares. Y la primera reacción del mercado fue un retroceso de la cotización del dólar permuta de 6,40 a 5,80 bolívares fuertes, "lo que se seguirá profundizando", revelaron fuentes oficiales.

Inicialmente, algunos representantes del mundo financiero hablaban de una demanda de 500 millones de dólares.

Hasta las 4:00 de la tarde del día lunes se recibieron las órdenes de compra, y con eso fue suficiente para aprobar, en dos horas, el 100% de la cantidad subastada a un valor implícito alrededor de cinco bolívares, según analistas.

En promedio cada institución financiera invitada a participar en la subasta (bancos y casas de bolsa) había ofertado alrededor de 300 órdenes de compra, según revelaron fuentes financieras.

Y los inversionistas que quedaron por fuera no tienen por qué preocuparse. Si el BCV así lo decidiera en cuatro convocatorias más del mismo monto de $ 50 millones la demanda quedaría plenamente satisfecha.

Ayer, como ratificación del anuncio hecho por el mismo presidente Chávez sobre subastas frecuentes y la intermediación constante en el régimen cambiario del Banco Central, se anunció la segunda convocatoria del Bono Cambiario.

Mismo monto: 50 millones de dólares; cero cupón y con un vencimiento a 90 días, el principal atributo de este título. "Es muy atractivo, con un vencimiento cercano que permite esperar. Vale la pena tomando en cuenta que será pagado en divisas. Se especifica que la moneda de pago al vencimiento serán dólares de Estados Unidos", explicó Gabriel Osío, presidente de la Asociación Venezolana de Casas de Bolsa (Avcab).

Constante y sonante. Así, el BCV participará en forma activa y permanente para contener el "ímpetu" de los especuladores en el mercado permuta, dijeron fuentes del gobierno.

Las subastas serán continuas, pero la fuente acotó que el monto o la frecuencia pueden variar dependiendo de las circunstancias del mercado. "Se trata del BCV con su músculo financiero, haciendo política cambiaria", dijo.

Fuentes del gobierno ratificaron que el Banco Central tiene la firme intención de hacer de manera permanente la subasta de divisas hasta aliviar la presión por la demanda represada que se originó cuando se pronunció el retraso de la entrega de divisas por parte de Cadivi a partir del último trimestre de 2008.

El promedio de divisas diarias de Cadivi durante el tercer trimestre de 2008 superó los $200 millones, frente a los $ 113 millones en igual período de 2009, razón que explica cómo se fue represando la demanda. El gobierno busca que Cadivi cumpla con su objetivo de entregar las divisas para bienes y servicios a 2,60 y a 4,30, "en forma permanente" y el BCV mantenga su rol en el mercado cambiario.

Las fuentes señalaron que desde la primera convocatoria "desaparecieron los permuteros artificiales". No se trata de una emisión, como la de Pdvsa o cualquier otro papel público, sino de un mecanismo de intervención que han hecho otros bancos centrales.

El BCV se reserva el derecho de revisar las peticiones de los bancos y las casas de bolsa, para verificar que la gente o las empresas compren en forma transparente.

Sobre la inscripción del BCV en los mercados internacionales, las fuentes indicaron que los entes emisores pueden negociar, desde su propio sistema (en este caso Sicet). No se trata de deuda externa, sino de uso de reservas internacionales (base monetaria).