El gobierno argentino prevé comenzar antes de fin de año las obras de renovación y electrificación del servicio de pasajeros del ramal Plaza Constitución-La Plata (52,6 kilómetros), que apunta a beneficiar a casi 2,4 millones de habitantes.

El proyecto demandará una inversión de US$500 millones, y será respaldado en 60% con fondos aportados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), según informó este organismo.

La operación se enmarca en el plan general de recuperación de los ferrocarriles metropolitanos, ya iniciado, pero al que se sumarán en el próximo quinquenio otros US$1.500 millones, de los cuales 1.200 millones provendrán de un crédito del BID.

A ese efecto, y luego de concluir los estudios preliminares, ya se elevó la respectiva propuesta de préstamo al Comité de Políticas Operativas del organismo financiero multilateral.

La primera operación de ese crédito, orientada a la "mejora integral" del Ferrocarril Roca, tiene por objetivos "contribuir a la reducción de tiempos de viaje y niveles de accidentalidad; y a la mejora de la confiabilidad y del confort del servicio".

Se prevé asimismo incrementar la participación de este ramal en el transporte de pasajeros del corredor Buenos Aires-La Plata.

El Roca, hoy con tracción a diésel, posee desde una perspectiva de demanda tres secciones claramente definidas, tomando como centro la estación cabecera de Constitución, principal destino y origen de los viajes.

La primera sección, poblacionalmente más densa y de mayor demanda, se extiende hasta la estación Quilmes (a 17 kilómetros de Plaza Constitución).

La segunda, de menor densidad poblacional relativa, pero aún con una urbanización continua, se prolonga hasta Berazategui (a 24 kilómetros de Constitución).

La tercera, de carácter prácticamente rural, se extiende hasta la ciudad de La Plata, en cuyas cercanías se densifica nuevamente.

El ramal presta alrededor de 50 servicios diarios por sentido entre Constitución y La Plata, y otros 50 adicionales entre Constitución y Berazategui.

Los estudios de viabilidad económica desarrollados indican que, en la actualidad, el corredor Buenos Aires-La Plata moviliza 37 millones de pasajeros anuales.

En forma simultánea, el conjunto de las siete líneas de autobuses que comparten el corredor con el ferrocarril movilizan otros 65 millones de pasajeros por año.

A eso se añaden unos 128 mil viajes diarios en automóviles particulares, y unos diez mil en los llamados "Servicios de oferta libre" (combis).

La operación respaldada por el BID para el Roca financiará la mejora y renovación de vías, estaciones, señalamiento, instalaciones de electrificación, entre otros trabajos.

La mitad de los desembolsos del crédito -que será amortizado en un plazo de 25 años- se hará en el primer bienio del proyecto, y el gobierno nacional, aparte de ese apoyo, invertirá en la compra de los coches eléctricos a ser empleados en el servicio.

Entre los resultados esperados, los tiempos de viaje efectivo en el ramal Constitución-La Plata, en servicios con paradas en todas las estaciones, se reducirán de 80 minutos a 63 (en 2018).

A la vez, el tiempo de espera entre trenes, en el tramo Constitución-Berazategui (en hora punta), bajará de 12 a 8,5 minutos, mientras se prevé que el 95% de los trenes corran a horario (frente a 73% en la actualidad).