Canberra. Gran Bretaña y Europa son los sitios donde cuesta más caro adquirir la nueva computadora iPad de Apple Inc, con precios casi 25% mayores que en Estados Unidos, según descubrió un nuevo estudio.

Aunque el muy esperado dispositivo debería cotizarse casi al mismo precio global si se ajustan apropiadamente las tasas cambiarias, el índice australiano CommSec iPad descubrió grandes ahorros para los europeos que viajan a Asia, Estados Unidos o incluso Australia.

"En Gran Bretaña, Alemania, Francia e Italia, un iPad cuesta entre 20% y 25% más que en Estados Unidos", dijo Craig James, economista en jefe de la división bursátil CommSec del Commonwealth Bank de Australia.

"El interrogante es si Apple ha fijado un precio demasiado elevado para el mercado europeo, o si la libra esterlina y el euro necesitan depreciarse más para alinear el precio global", agregó.

El índice CommSec es una variación moderna del antiguo referencial Big Mac compilado por la revista The Economist, y compara el precio del iPad en 10 países, entre ellos Alemania, Francia, Italia, Suiza, España, Gran Bretaña, Japón, Australia y Canadá.

Los precios de la versión más barata que sólo cuenta con conexión WiFi van desde US$499 en Estados Unidos al equivalente de US$620 en Gran Bretaña por el modelo de nivel básico de 16 gigabytes.

El mismo cuesta US$520 en Canadá, US$536 en Japón y US$533 en Australia.

En el otro extremo, un modelo iPad de 64 gigas con WiFi y conectividad 3G cuesta US$829 en Estados Unidos contra US$1.010 en Gran Bretaña y US$980 en Alemania, Francia e Italia.

El aparato, dijo CommSec, es idéntico en todo el mundo por lo que en teoría la única diferencia en su fijación de precio deberían ser los costos de transporte e impuestos locales.

Pero los problemas de deuda nacional en Europa y Gran Bretaña han golpeado al euro y la libra esterlina en los meses recientes, agitando la situación de las divisas globales.

Los seguidores de Apple acudieron en masa a las tiendas de Europa y Asia cuando el iPad salió a la venta fuera de Estados Unidos. Algunos clientes hicieron fila toda la noche para poder obtener uno de ellos.

El aparato, una computadora más pequeña que lo usual y con una pantalla táctil abierta y a color, está diseñado para navegar en internet, ver películas y leer textos, y ha sido recibido por la industria editorial como un potencial salvavidas.