Bagdad. Irak firmó el domingo un contrato con la compañía rusa Lukoil y la noruega Statoil para desarrollar uno de los mayores yacimientos petrolíferos mundiales, con lo que selló el último de 10 acuerdos que podrían transformar al país en uno de los mayores productores de crudo.

Los analistas esperaban que Irak y las firmas energéticas que ganaron las licitaciones de los yacimientos petrolíferos el año pasado firmarían los acuerdos antes del 7 de marzo, cuando el país celebrará una votación crucial mientras emerge del conflicto suscitado por la invasión estadounidense del 2003.

El Gobierno quería impulsar los acuerdos para mostrar a los votantes que logró una inversión enorme y la promesa de grandes incrementos de los ingresos públicos, dijo el analista de IHS Global Insight Middle East Energy, Samuel Ciszuk.

Las compañías, en tanto, podían permitirse el lujo de afianzar los acuerdos en forma rápida porque aun tienen mucho tiempo para ver como sería el próximo Gobierno antes que los contratos los obliguen a comenzar a invertir fuertemente en los campos, dijo.

"El primer capítulo parece cerrado, el segundo capítulo se abrirá después de la elección y luego, por supuesto, existirán los desafíos de una naturaleza más física", dijo Ciszuk.

Lukoil y Statoil pactaron el acuerdo para el desarrollo por 20 años de West Qurna Phase Two, un yacimiento petrolífero gigante en el sur, en una licitación en diciembre.

Statoil ha dicho que invertiría 1.400 millones de dólares durante entre cuatro y cinco años. Lukoil ubicó la inversión "en los miles de millones" de dólares.

Los 10 acuerdos podrían ubicar a Bagdad en segundo lugar en los rankings de productores mundiales de petróleo, rivalizando con Arabia Saudita y podría más que cuadruplicar la capacidad de producción petrolera a 12 millones de barriles por día (bpd) desde los actuales 2,5 millones de bpd.