Teherán. Irán enfatizó el sábado las posibilidades del alcanzar un acuerdo sobre una oferta de combustible nuclear, un día después de que Rusia dijo que la probabilidades de que Brasil logre persuadir a Teherán no superan el 30 por ciento.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, tiene previsto presionar a los líderes de Irán durante una visita el fin de semana a Teherán, que apunta a reactivar la estancada propuesta apoyada por la ONU bajo la cual Irán enviaría uranio bajamente enriquecido al exterior y obtendría a cambio uranio refinado a un mayor grado.

El acuerdo apunta a disipar las preocupaciones de Occidente por las ambiciones nucleares de la república islámica.

"Respecto a las negociaciones, creo que las condiciones son conducentes a alcanzar un acuerdo serio sobre el pacto de intercambio", comentó el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Ramin Mehmanparast, a la agencia oficial de noticias IRNA.

El acuerdo fracasó en octubre después de que Irán insistió en que el intercambio sólo se llevaría a cabo dentro de su territorio.

Turquía y Brasil, miembros no permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, se han ofrecido para mediar e intentar persuadir a Irán para que reconsidere la oferta, mientras potencias mundiales dialogan para imponer una cuarta ronda de sanciones de Naciones Unidas sobre Teherán.

Washington ha acusado a la república islámica de intentar ganar tiempo al aceptar la oferta de mediación.

Lula estará en Irán el 16 de mayo, pero el primer ministro turco, Tayyip Erdogan, canceló su visita programada para ese mismo día.

Mehmanparast dijo que no se había establecido una fecha para la visita de Erdogan.

"Habría sido mejor para Erdogan si hubiese podido estar físicamente en Teherán pero en la era de las comunicaciones, hay otras formas de permanecer en contacto", dijo Mehmanparast según la agencia semi oficial de noticias ILNA.

Autoridades occidentales y rusas dijeron que el viaje de Lula es probablemente la última posibilidad de encontrar una solución diplomática al estancamiento.

Estados Unidos y sus aliados europeos dijeron que el programa nuclear de Irán es una fachada para desarrollar bombas nucleares. La república islámica dice que su trabajo nuclear tiene fines pacíficos y busca generar electricidad.

Estados Unidos e Israel no han descartado acciones militares si la diplomacia no logra resolver la disputa.

Por su parte, la república islámica ha advertido que respondería militarmente a cualquier ataque.