Viena. Irán esbozó el lunes ante el supervisor de energía nuclear de Naciones Unidas los lineamientos de un acuerdo para entregar parte de su uranio enriquecido, calificándolo de un gran progreso para apaciguar las tensiones internacionales sobre sus aspiraciones atómicas.

Pero potencias occidentales consideran que el acuerdo, similar a uno respaldado por Irán hace seis meses, ha sido superado por acontecimientos como el aumento del nivel de enriquecimiento de su combustible nuclear y, junto a Rusia y China, han elaborado un borrador de sanciones más severas contra la república islámica.

Irán ha amenazado con desechar el plan si éste es afectado con una cuarta resolución de sanciones de la ONU, que está previsto sea aprobada el próximo mes.

Algunos diplomáticos dicen que la posibilidad de un acuerdo parece sombría a menos que Irán detenga el enriquecimiento de uranio a elevados niveles, un proceso que comenzó en febrero avivando los temores de Occidente de que busca producir material para una bomba atómica.

Irán dice que su enriquecimiento es para producir combustible para un reactor médico para el cual el acuerdo de canje contempla el envío del uranio de alto grado.

La propuesta de intercambiar uranio poco enriquecido por combustible para hacer funcionar un reactor de investigación médica iraní, cuyo objetivo es alejar temores respecto a que Irán está tratando de acumular material fisible para armas nucleares, fue acordada la semana pasada por Teherán con Brasil y Turquía.

Una carta firmada por el jefe del programa nuclear iraní, Ali Akbar Salehi, fue entregada al director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA por su sigla en inglés), Yukiya Amano, en una reunión de 45 minutos en Viena.

"El director general está transmitiendo la carta a Estados Unidos, Francia y Rusia para su consideración", dijo la IAEA en un comunicado.

Rusia, Francia y Estados Unidos son partes del pacto original para un intercambio de combustible mediado por el predecesor de Amano, Mohamed ElBaradei, el pasado mes de octubre pero que fracasó por posteriores demandas iraníes para introducir enmiendas al intercambio.

Como en octubre, Irán acordó transferir 1.200 kilos de uranio de bajo enriquecimiento -suficiente para una bomba atómica si es enriquecido a su mayor pureza- al extranjero a cambio de unas barras nucleares especiales para rellenar el almacén de su reactor médico de isótopos.

La cadena estatal Al Alam, que emite en árabe, citó la carta de Salehi diciendo que el acuerdo es "un gran paso hacia delante" de cara a eliminar las tensiones sobre su programa de energía nuclear.

La agencia semioficial de noticias iraní Fars agregó que la carta "será el principio de unas negociaciones más detalladas sobre el intercambio de combustible a través de la firma de un acuerdo escrito".

El mediador. Bajo el nuevo acuerdo, el uranio poco enriquecido de Irán será guardado en un tercer país -Turquía- bajo la supervisión de la IAEA y aún sería de propiedad iraní, hasta que Teherán reciba las barras nucleares.

Previamente el uranio poco enriquecido iba a ser enviado a Rusia y Francia para ser procesado y las barras serían entregadas a Irán cerca de un año después.

Las potencias mundiales expresaron sus dudas sobre el valor de la nueva oferta ya que 1.200 kilos ya no representa el grueso del combustible almacenado, que ha aumentado considerablemente desde entonces. Eso implica que Irán aún tendría suficiente material para una ojiva nuclear.

Irán también ha comenzado a refinar uranio a un mayor nivel.

El enviado iraní a la IAEA, al insistir en la poca probabilidad de mermar las sospechas occidentales, dejó claro que el intercambio no restringiría el mayor enriquecimiento de uranio en Irán de ningún modo. "Ese no es el asunto", dijo Ali Asghar Soltanieh a Reuters.

"Esperamos (que esta oferta) se materialice lo más pronto posible", dijo en un mensaje dirigido a Francia, Rusia y Estados Unidos.