Canberra. Una conclusión exitosa de la Ronda de Doha aún es posible este año, pero se necesita una inyección de voluntad política, dijo este martes el jefe de la Organización Mundial del Comercio, Pascal Lamy.

Una cumbre de los líderes del Grupo de los 20 que se celebrará en Canadá en junio será una prueba clave para medir la voluntad política que permitiría avanzar en las negociaciones hacia un pacto de libre comercio mundial, agregó Lamy.

"A nivel técnico, como un experto en negociaciones comerciales con algo de experiencia, puedo decirles que ciertamente es factible", dijo Lamy a periodistas en Canberra, donde se reunió con autoridades del gobierno local.

"Lo que se necesita es identificar entre los puntos restantes, cuáles son los principales que conducirán a un avance concreto", sostuvo.

La Ronda de Doha se lanzó a fines de 2001 para liberalizar el comercio mundial a través de una reducción de los aranceles y los subsidios en los países ricos, pero se ha visto entorpecida por los desacuerdos entre el mundo en desarrollo y el desarrollado.

Los líderes del G-20 se fijaron como meta concluir las negociaciones este año e importantes funcionarios se reunirán a fines de marzo para ver si ese objetivo puede cumplirse.

Varios ministros de Comercio se reunieron en Davos el mes pasado y fueron algo pesimistas sobre una conclusión exitosa de la ronda. Muchos culparon a Estados Unidos por un presunto desinterés en el éxito de las negociaciones.

Pero Lamy dijo que el reciente discurso del presidente Barack Obama sobre el Estado de la Unión, en el que convocó a duplicar las exportaciones del país, dio algo de optimismo.

"Pienso que cualquiera que analice con cuidado la parte sobre comercio del discurso del Estado de la Unión fue sorprendido por el tono positivo. Pero a decir verdad, aún hay una situación política interna difícil", dijo Lamy.