La justicia brasileña ordenó a la aerolínea Gol la reintegración en su plantilla de trabajadores de 850 empleados de la extinta compañía Webjet, que fueron dimitidos tras la anexión por parte de Gol de Webjet en noviembre de 2012.

Además, según sentenció la 23ª audiencia del Trabajo de Río de Janeiro, Gol deberá pagar una indemnización de un millón de reales (US$420.000) al colectivo por daños morales.

"La Constitución protege el valor social del trabajo y por lo tanto, la empresa no podía promover la dimisión en masa sin una previa negociación colectiva con el sindicato de la categoría", según una nota publicada por el tribunal encargado del caso.

En octubre de 2011, Gol completó la compra de Webjet por 70 millones de reales (unos US$20 millones actuales), asumiendo además las deudas de unos 200 millones de reales (US$85 millones) de Webjet.

Posteriormente, el 23 de noviembre de 2012, Gol anunció el inicio de la retirada progresiva de Webjet del mercado y la interrupción de su marca. Con ello, Gol anunció la dimisión de 850 trabajadores, entre pilotos, tripulantes de vuelo y mecánicos.

Tras ello, el Ministerio Público de Trabajo presentó una acción civil para reincorporar a los empleados, algo que Gol todavía no hizo.