Bogotá. La frase característica de Johnnie Walker está más presente que nunca en la mente de los ejecutivos de Diageo, la compañía mundial de bebidas alcohólicas premium, que además del conocido whisky distribuye otros productos como Smirnoff, Guinness, Baileys, J&B, Cuervo, Cacique y Pampero, entre otras.

Diageo por estos días se encuentra evaluando el estreno de Johnnie Walker Double Black, en los principales duties free de Asia. Esta es una nueva variedad de escocés.

“Es un whisky rico en sabor y profundidad, y resalta la característica ahumada de Johnnie Walker”, dice Ken Robertson, director de Relaciones Empresariales de Diageo, y uno de los máximos expertos en whisky del mundo.

Robertson explica que en una botella de Johnnie Walker hay alrededor de 40 tipos de whiskys distintos, por lo que la elaboración de Double Black fue todo un reto.

“Es como un plato favorito que tiene 40 ingredientes, y que cada vez que te lo quieres comer, tiene que tener la misma medida de los ingredientes para que quede igual”, ejemplifica.

Paralelamente, en Monterrey, fue lanzado Buchanan’s, un blended scotch whisky de lujo. El testeo en la ciudad mexicana es el primer paso para su distribución en Latinoamérica, un mercado no menor para la empresa, que posee una cuota de mercado de entre 12% y 13% dependiendo del producto.

Pese a la embestida de la crisis global, Diageo logró en la región un crecimiento cercano a 3% en 2009, destacando el escocés, la categoría con más rápido crecimiento y en la cual se proyecta un crecimiento anual de 7,6% para los próximos cinco años.

Precisamente, en 2009 fue el escocés el producto con mayor venta en Latinoamérica, con 65% de participación. Le siguieron el vino con 5%; la cerveza con 7%, y las bebidas listas para tomar (ready to drink), con 7%.

“Latinoamérica entró tarde a la crisis y estamos saliendo temprano”, dice Randy Millian, director de Diageo para América Latina y el Caribe. Un ejemplo es Colombia, donde el scotch acaparó el 80% de la importación de bebidas espirituosas, mientras que el resto de las categorías ocuparon una menor cuota del mercado.

El escocés tuvo 9,6% de crecimiento (a tasa compuesta anual)entre 2003 y 2009. Old Parr es la marca más grande, predominantemente en la zona costera, mientras que Johnnie Walker y Buchanan’s son más fuertes en áreas no costeras.

Millian agrega, sin hablar de montos, que las proyecciones de la compañía para 2010 están en línea con la estimación de la mayoría de los analistas: “creceremos entre 4% y 5% este año, al igual que la región”, asegura.

Para ello, Diageo apuntará a fortalecer los principales mercados de sus bebidas premium en la región, donde Venezuela es el principal mercado del whisky para esta firma, y el quinto en el mundo, a pesar de las dificultades que la nación enfrenta con la decisión del presidente Chávez de devaluar el bolívar.

“Venezuela es un gran negocio para nosotros”, afirma Millian. “Hasta ahora hemos podido gerenciar nuestro negocio ahí, porque a los venezolanos les gustan nuestros productos”.

Millian agrega que Venezuela es un país fuerte en la categoría súper delux: Johnnie Walker Blue Label, Buchanan’s y Old Parr Superior; y en la categoría delux: Johnnie Walker Black Label.

Otro de los mercados fuertes es México, que pese a los estragos que causó el virus AH1N1 en 2009, logró crecer 38% en ventas. El consumo de whisky se mantuvo fuerte, posicionándose por sobre el aguardiente, el tequila y el ron.

En Brasil, las ventas netas de Johnnie Walker aumentaron 5% en 2009, gracias a la estrategia publicitaria que los puso como uno de los patrocinadores más importantes de GP Fórmula 1, en el circuito de Interlagos, en São Paulo.

Millian, al igual que la imagen del caminante de Johnnie Walker, está en constante movimiento y mirando hacia el futuro. “Queremos poner fin a la mentalidad de crisis e invertir en América Latina. Si no lo hacemos, desaprovecharemos el impulso de la región”, sentencia.

Pero eso sería renunciar al norte de la compañía: Keep Walking.