Una de las principales conclusiones del Foro sobre Seguridad Nuclear, realizado la semana última en el ministerio de Obras Públicas, fue que la integración regional es clave si se desea mejorar la gestión energética de los países. En lugar de promover la central nuclear Carem, que Argentina pretende instalar en Formosa, existen mejores alternativas, coincidieron los expertos que asistieron al encuentro.

Los datos difundidos en el Foro de referencia indican que la futura Central Hidroeléctrica Corpus, un proyecto de extensión de la Entidad Binacional Yacyretá, puede suministrar 20.000 Gigavatio hora (GWh) como mínimo a la región, en 5 a 8 años. La inversión manejada será de US$5 a US$6 mil millones y duplicaría la producción de Yacyretá.

Por el contrario, la inversión en el proyecto Carem (Central Argentina de Elementos Modulares) sería de US$600 millones, según los datos manejados (US$4.000 por kW), con una baja potencia (25 MW eléctricos).

Existen otros proyectos de ampliación de la Central Yacyretá, 3 unidades adicionales más Aña Cua, que podrían incrementar su producción en el orden del 10%, equivalentes a dos plantas Carem de 150 MW, con la misma inversión.

Además, la línea de transmisión de 500 KV Villa Hayes-Formosa (US$60 millones) permitirá inyectar a corto plazo unos 200 MW y 1.000 GWh a la región vía NEA-NOA (Norte y Noreste Argentino).

En el foro se resaltó también que una adecuada infraestructura de interconexión eléctrica con los países de la región, entre Itaipú Binacional (Brasil), Corpus y Yacyretá (Argentina), las dos líneas de transmisión de 500 KV (US$1.000 millones) permitirán compartir unos 20.000 GWh en la región, aprovechando estacionalidades, diferencia horaria, etc. Los beneficios estimados serían superiores a los US$1.000 millones anuales.

Swap de energía

De hecho, la idea es crear un “swap de energía”; es decir, el intercambio de energía eléctrica por combustibles líquidos.

En el caso de Argentina y/o Brasil, 4.000 GWh serían equivalentes al total de demanda nacional de gasoíl, que llega a 1,5 millones de m3.

Recientemente, datos provenientes de Cammesa, la administradora del mercado eléctrico de Argentina, indicaban que debido a la escasez de gas, se gastará un 50% más de gasoíl para asegurar el suministro eléctrico. De ahí el fundamento de optar por alternativas rentables, limpias y renovables para la generación de energía eléctrica en la región, como lo es la hidroeléctrica.