La frase coloquial “échale flores”  con que los colombianos se refieren a halagar y complacer,  se convirtió en el eslogan con que la Asociación Colombiana de Floricultores (Asocolflores) intenta promover  la venta masiva de flores de exportación al interior del país. Sucede que, luego 40 años de vender al exterior, y posicionados actualmente como los primeros proveedores de flores de Estados Unidos y segundos exportadores a nivel mundial, los floricultores colombianos decidieron seguir el ejemplo de las cafeterías Juan Valdez, creando las tiendas “Colombia Tierra de Flores”.

No es mero capricho. “Pese a que no hay estadísticas locales, lo que es un hecho es que las condiciones socioeconómicas del país cambiaron y eso permite prever que los colombianos pueden adquirir flores para sus hogares”, señala el nuevo predicamento oficial de Asocolflores. 

A pesar de que se espera que el proyecto impulse el consumo interno, ello no implica el incremento de cantidad, sino más bien de calidad. “Se  busca que la flor, que tradicionalmente los cultivos denominan como flor nacional -lo que se queda para mercado local- no sea una flor de mala calidad y por el contrario, tenga estándares similares a los de los productos de exportación”.

Para este proyecto la entidad cuenta con el apoyo de la aerolínea Avianca y del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, y se estima que las nuevas tiendas generarán unos  US$10 millones anuales. Como contraste, en 2012  el sector –que genera más de 130.000 empleos– exportó 2.600 variedades de flores (unas 202.000 toneladas) por US$1.270 millones.

“La idea –enfatiza Augusto Solano, presidente del gremio floricultor– es que en las tiendas los colombianos van a encontrar no sólo  las flores, que son la mejor manera de expresar los sentimientos y las emociones, sino  lo que significa la floricultura para el país”. Para florearse.