Que los brasileños han salvado a Miami nadie lo duda, pero el precio a pagar podría salir salado a la mayor economía de la región y su gobierno. Esto si la tendencia se mantiene. Durante los primeros cuatro meses de este año, los gastos de los ciudadanos brasileños en el exterior llegaron a la notable cifra de US$8.137 millones, mostrando un alza de 13,2% respecto del mismo cuatrimestre de 2012.

El lado no tan bueno es que en ese mismo período el déficit de la cuenta de viajes internacionales llegó a US$ 5.637 millones, frente a los US$ 4.712 millones en el mismo lapso del año pasado. En Florida, por cierto, nadie se queja, todo lo contrario: “Hay un love affair entre los brasileños y Miami que ha ayudado a sus economías”, dice Rolando Aedo, vicepresidente ejecutivo de la Oficina de Turismo y Convenciones del Gran Miami. Y tiene razón. Durante 2012 los brasileños destronaron a los canadienses como los principales turistas internacionales en la ciudad. Y no sólo eso: también los superaron en la adquisición de inmuebles, un eje de la economía de la ciudad y del estado de Florida. En cifras netas, el año pasado 690.000 brasileños visitaron Miami, lo que significó un alza de 8,8% respecto al previo 2011, en tanto que se calcula que gastaron alrededor de US$ 1.500 millones.

No es ajena a esto la proximidad geográfica entre Miami y las principales ciudades brasileñas, separadas por cerca de ocho horas de vuelo, de modo que la gran oferta de vuelos entre Brasil y Florida contribuye al “intenso flujo de turismo que se observa ahora”, explica el cónsul general de Brasil en Miami,  Hélio Vitor Ramos Filho. Es así como hay 123 vuelos semanales entre Brasil y Florida, y “el Consulado General cuenta con información que sugiere que esta oferta será ampliada” a finales del año, agrega Ramos Filho. Para Aedo, por su parte, la presencia brasileña ya no es una más: “El turismo ha levantado la economía en general y en el centro de ese turismo están los brasileños, en los bienes raíces, en el comercio y están abriendo negocios”.

El problema es que no sólo se trata del encanto de Miami. En el pasado abril los gastos de los turistas brasileños fuera del país sumaron US$2.116 millones, un incremento récord de 17% en comparación con igual mes de 2012,  según cifras del Banco Central. No obstante, en el mismo mes, los gastos de los turistas extranjeros en Brasil sumaron US$583 millones, un aumento de 4,6% ante abril de 2012, en tanto que –durante los primeros cuatro meses– la cifra asciende a US$2.500 millones. Siguiendo la tendencia, el gobierno espera un déficit de US$16.300 millones en la cuenta de viajes, ante US$15.588 millones de 2012. La diferencia creciente es una señal más de que el real se encuentra sobrevaluado y que Brasil es caro para los turistas. Y en algún momento habrá un ajuste.