La Habana. El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, inauguró este miércoles las obras del puerto cubano de Mariel, una remodelación financiada por el gigante sudamericano para ilustrar su alianza estratégica con la isla.

Lula, en su última visita oficial a Cuba antes de finalizar su mandato, se reunirá en la tarde con su amigo el líder cubano Fidel Castro, reemplazado hace dos años en la presidencia por su hermano Raúl tras una enfermedad.

El presidente brasileño y Raúl Castro comenzaron la jornada inaugurando las obras de Mariel, un puerto situado a unos 50 kilómetros al oeste de La Habana que Brasil quiere convertir en una moderna terminal de contenedores, dijo un miembro de la delegación.

El gobierno de Brasil financiará con unos US$450 millones la modernización de las dilapidadas carreteras, vías ferroviarias y depósitos de Mariel, famoso porque desde sus muelles partió en 1980 un éxodo hacia Estados Unidos.

Las obras correrán por cuenta de la constructora brasileña Odebrecht, que prevé comenzar la ejecución en el primer trimestre de este año.

Brasil, la mayor economía de América Latina, se convirtió en un importante socio de Cuba.

Aunque el intercambio comercial fue de unos escasos US$330 millones en 2009, Lula aprobó créditos comerciales que llenaron las tiendas de productos brasileños pese a la crisis de liquidez en la isla y financió proyectos de infraestructura como Mariel.

También alistó a la petrolera estatal Petrobras en la búsqueda de petróleo en aguas cubanas del Golfo de México. La empresa concluyó el año pasado los estudios sísmicos, pero todavía no anunció cuándo perforará.

De esos y otros proyectos hablará Lula con Raúl Castro durante una reunión en la tarde del miércoles.

Cuba y Brasil prevén firmar también acuerdos en las áreas de salud, tecnología y agricultura durante la visita.

Lula llegó a La Habana en la noche del martes tras participar en una cumbre del Grupo de Río en el balneario mexicano de Playa del Carmen.

El jueves por la mañana seguirá viaje rumbo a Haití para evaluar la destrucción provocada por el terremoto de enero en la capital Puerto Príncipe.

La tercera visita de Lula a Cuba en dos años coincide con una del presidente venezolano, Hugo Chávez, principal aliado político y económico de la isla.