Lima. Unos 70.000 mineros informales de Perú iniciaron este lunes un paro nacional por tiempo indefinido en contra de los operativos de interdicción de maquinarias y equipos que llevan a cabo las autoridades de este país, informó la Confederación Nacional de Mineros Artesanales del Perú (Conamape).

Desde tempranas horas de la mañana de este lunes, el emporio de mineros informales de Madre de Dios, en el oriente peruano, fue escenario de marchas y bloqueos en el kilómetro 263 de la carretera que une Perú con Brasil, conocida como la vía Interoceánica.

La Conamape precisó que esta medida de fuerza es una respuesta de sus agremiados en rechazo al rompimiento de un acuerdo con las autoridades para suspender los operativos en contra de esta actividad mientras dure el proceso de formalización.

El bloqueo de la Interoceánica por parte de los mineros informales impidió el paso de cientos de vehículos particulares, de transporte de carga y de pasajeros desde y hacia la zona de Maldonado, ubicado en la región Amazónica a 1.638 kilómetros al sureste de Lima.

Las autoridades peruanas invocaron a los manifestantes a mantener la tranquilidad y la paz social, con la finalidad de evitar hechos lamentables, como ocurrieron en protestas anteriores.

Al respecto, el alto comisionado de Asuntos de Formalización de la Minería de la Presidencia del Consejo de Ministros, Daniel Urresti, explicó que hasta el momento estos mineros informales han presentado sus solicitudes en busca de formalización, que se encuentra en proceso.

Debido a las protestas de los mineros, el funcionario gubernamental también precisó que esta actividad atenta contra el medio ambiente, contamina los ríos y deforesta los bosques, por el uso indiscriminado de sustancias químicas como mercurio.

Urresti subrayó que unos 33.000 mineros informales ya se encuentran encaminados en el trámite de formalización, de los cuales el 10% está próximo a concluir el proceso.

De acuerdo a estimaciones del ministerio de Energía y Minas, las actividades ilegales de la minería informal en este país andino generan alrededor de US$3.000 millones anuales.