McDonald's, la mayor cadena de comida rápida del mundo, anunció hoy que obtuvo un beneficio neto de US$2.666 millones en la primera mitad del año, el 3% más, un leve aumento que no alcanzó las expectativas y que atribuyó a la incertidumbre económica.

La multinacional, con sede en Oak Brook (Illinois, EE.UU.), obtuvo entre enero y junio pasados un beneficio neto por acción de US$2,64, comparado con los US$2,54 del mismo semestre del ejercicio anterior, cuando sus ganancias se situaron en los US$2.613 millones.

Los ingresos de la cadena de comida rápida se elevaron un 2% en términos interanuales hasta alcanzar los US$13.689 millones, al tiempo que sus gastos operativos avanzaron en la misma proporción, hasta situarse en los US$9.541 millones.

Por lo que se refiere a los resultados del segundo trimestre del año, a los que más atención prestaban hoy los analistas estadounidenses, McDonald's ganó US$1.396 millones (US$1,38 por acción), el 5% más que los US$1.347 millones (US$1,32 por título) que en el mismo trimestre del año anterior.

Esas cifras no alcanzaron los pronósticos de los analistas, que preveían una ganancia neta por acción en el segundo trimestre de US$1,4.

La facturación de la firma, una de las treinta que compone el índice Dow Jones de Industriales, subieron un 2% en términos interanuales hasta situarse en los US$7.083 millones, al tiempo que sus gastos operativos subieron el 3%, hasta los US$4.886 millones.

El presidente y consejero delegado de la empresa, Don Thompson, atribuyó esos leves aumentos del beneficio a que el mercado de la comida rápida "sigue siendo desafiante" y a que la "incertidumbre económica está poniendo presión sobre el gasto del consumidor".

Los resultados no fueron bien recibidos entre los inversores y en las operaciones electrónicas previas a la apertura de la sesión en la bolsa de Nueva York las acciones de McDonald's perdían el 2,84 % para cambiarse por US$97,42 cada una, aunque en lo que va de año se han revalorizado el 13,6 %.