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Mercado global de la telemedicina ya supera los US$ 224.000M: expertos de Chile, Colombia y Argentina analizan los avances

Nuevos canales de comunicación digital, desarrollos de inteligencia artificial, políticas públicas y la necesidad de ahorrar costos en los sistemas de salud están impulsando el crecimiento de un sector que rozaría los US$ 400.000 millones en 2027.
Miércoles, 05/01/2022 Cintia Perazo

El Hospital Italiano de Buenos Aires comenzó a implementar servicios de telemedicina en 2017, concluyendo ese año con 1.000 teleconsultas. En 2019, las consultas remotas de la clínica argentina alcanzaron las 4.000 durante todo el año; un salto que, si bien significativo, no se acercaría siquiera un poco a lo que vendría más adelante. “Llegó la pandemia y la telemedicina se vio potenciada. En marzo de 2020 se hicieron 25.000 consultas a distancia, y en mayo 125.000”, cuenta Fernando Plazzotta, jefe de Informática para la Comunidad del recinto. “En 2019 hacíamos 4.000 teleconsultas por año y en mayo de 2020, 4.000 por día. Este gran impulso requirió un gran desafío”, agrega el también coordinador del programa Telemedicina del Hospital Italiano de Buenos Aires.

Pero ese incremento exponencial de las consultas remotas que vivió el centro de salud argentino no fue un caso aislado, pues el impulso de las herramientas digitales en el sector de salud fue enorme desde el desembarco del COVID-19.

Tanto es así, que este año The Economist definió 20 tendencias que dejó la pandemia y una de ellas es la migración del sistema médico a lo digital gracias a las tecnologías a distancia. Efectivamente, la forma de acceder a la salud fue uno de los ámbitos que cambió radicalmente a partir del coronavirus, generando un crecimiento sin precedentes en el sector.

Un nuevo mercado

Esto se ve, justamente, reflejado en los resultados de un estudio reciente de la investigadora de mercado Global Market Inside, que arrojó que el mercado global de la telemedicina ya superó los US$ 224.000 millones. De igual forma, Fortune Business Insights pronostica que el tamaño de este mercado alcanzará un valor de US$ 396.760 millones con una tasa compuesta anual de 25,8% durante el período de pronóstico de 2021 a 2027.

Según el análisis, las variables que han influido en este escenario son diferentes, pero destacan que los nuevos desarrollos de inteligencia artificial, las políticas públicas y una alta demanda por ahorrar costos en los sistemas de salud, son los principales impulsores.

Precisamente respecto a este último punto, el incremento en los costos que está viviendo el sector de salud y las nuevas tecnologías pueden jugar un rol fundamental para el impulso de la telemedicina. La Encuesta global de tendencias de costos médicos 2022 elaborada por Willis Towers Watson muestra que la trayectoria desigual de la pandemia, con el aumento de casos de Covid-19 en diferentes países y distintos momentos en 2020 y 2021, creó una volatilidad considerable en la utilización y los costos de la atención médica

El reporte estima que los incrementos de precio continuarán en 2022. Según datos de esta investigación, los aumentos promedio serán cerca del 14% en América Latina. Y es en esta instancia donde cobra relevancia la telemedicina por su potencial asociado de reducción de costos que puede traer la atención médica virtual.

La telemedicina en América Latina

Desde Argentina, Fernando Plazzotta detalla que en su institución médica el programa de telemedicina arrancó con el planteamiento de una estrategia virtual que incluyó historia clínica electrónica y un portal de salud.  “Esa propuesta estaba basada como una gestión de la información. Queríamos mantener este marco de la información, entendiendo a la historia clínica como primer hito en 2010. Luego, permitimos que médicos y pacientes puedan comunicarse a través de nuestra aplicación del portal con una mensajería instantánea, tratando de ganarle a WhatsApp y en 2017, largamos las teleconsultas y las incorporamos a la guardia”, enumera.

“Es un proceso, no sólo de transformación digital, sino también de transformación cultural, en el que día a día se van produciendo cambios y es necesario ir adaptándose hasta alcanzar una nueva forma de comunicarnos con nuestros pacientes. Aunque es fundamental que en este proceso el paciente se encuentre en el centro, la tecnología, los cambios organizacionales, los cambios culturales, y cómo aplicamos el dato en todo este proceso telemático digital es clave para el éxito. Sin lugar a dudas es importante tener en cuenta que los cambios son permanentes y constantes y que requieren tiempo y mucha perseverancia”, explicó Carolina Jara, gerente comercial de la Clínica Alemana de Santiago, Chile, en el marco del panel “El tránsito a la telemedicina en el día a día hospitalario”, del VI Cluster de Salud, organizado por AméricaEconomía.

Asimismo, Jara cuenta que su clínica había comenzado el proceso de transformación en 2018, cuando definieron que era una parte esencial de la estrategia de crecimiento y posicionamiento de su institución.  “Cuando aterrizó el COVID-19 nos enfrentamos a un evento inesperado que interrumpió la normalidad, incluso de la transformación que estábamos atravesando. Evolucionamos del modelo de salud de atención, a una clínica del futuro líquida, que vuela”, dice.

Por su parte Gabriel Cendales, director ejecutivo del hospital colombiano FCI-LaCardio, quien también participó del panel de AméricaEconomía, resaltó que “un servicio de salud no es bueno ni malo solo por el hecho de ser digital”. Además, reconoció que, aunque aún hay un largo camino por recorrer en la industria en materia de transformación digital, el COVID la aceleró porque antes de la pandemia en el sector había muchas dudas y discusiones acerca de la importancia sobre esa transformación.

David Batikoff, fundador de Vitaltec, empresa chilena que provee tecnologías para el sector de salud, sostiene que la telemedicina está impulsando un sistema más eficiente, donde cada médico tiene mayor alcance y las atenciones se concretan a un precio menor. “Al mismo tiempo, se eliminan los límites geográficos, combatiendo así la inequidad en el acceso a la salud que afecta a las zonas remotas. Lo interesante es entender que estamos frente a la telemedicina 2.0, la cual incorpora innovación para potenciar la experiencia y hacerla lo más cercana a la realidad posible”, señala.

Casos regionales

Asumiendo el desafío de masificar estas nuevas herramientas, Vitaltec instauró en Chile un modelo denominado Contagiemos Salud Empresas, que utiliza una tecnología validada por la Administración de Medicamentos y Alimentos estadounidense o Food and Drug Administration (FDA) para llevar atención médica de calidad a los trabajadores sin que ellos deban interrumpir sus jornadas laborales, ni acudir a centros donde se exponen a mayores contagios, o simplemente postergar la necesidad con el riesgo de agravar cualquier cuadro. Para eso la plataforma integral llamada Tyto Care se instala al interior de la compañía y, usando un aparato del tamaño de una pelota de tenis, conecta al trabajador con el médico para que este realice más de 15 tipos de exámenes a distancia, obtenga parámetros clínicos en línea y emita un diagnóstico certero y en tiempo real.

“Estamos motivados porque vemos que la telemedicina abre paso a empresas más sanas y sustentables. De acuerdo con el estudio “Workmonitor”, que ahondó en las demandas laborales post COVID-19, para el 54% de los colaboradores una prioridad es la puesta en marcha de nuevas y mejores políticas de salud y hoy ya no hay excusas para no satisfacer ese requerimiento”, comentó Batikoff.

Otro caso interesante es “Alemana Go”. Se trata de una aplicación omnicanal desarrollada por la Clínica Alemana de Santiago de Chile, donde converge la experiencia digital del centro de salud. Cuenta con varios productos, entre ellos, una plataforma de telemedicina donde se prestó servicios de rehabilitación y entrenamiento físico vía online. “A la fecha esta plataforma tuvo más de 80.000 teleconsultas y representa entre un 4%y 7% del total. El 28% de los pacientes que nos consultan remotamente son de regiones. En referencia a cantidad de consultas por mes, en junio de 2020 se dio el pico de atenciones y tuvo que ver con el aislamiento más estricto. Pero el número bajó cuando se tenía más posibilidades de salir y luego quedó ubicado en una meseta”, detalla Jara.

Por su parte, el director ejecutivo del hospital colombiano FCI-LaCardio, cuenta que, según un estudio de Accenture, el 70% de los pacientes aplazaron o cancelaron sus tratamientos debido a la pandemia. Además, esta investigación reveló que 4 de cada 10 pacientes empezaron a usar nuevos dispositivos, aplicaciones y una cantidad de herramientas tecnológicas para mejorar sus condiciones y sus tratamientos médicos. Pero el mejor hallazgo de esta investigación es que el 60% de los pacientes afirmaron que basados con su experiencia de uso con estas tecnologías querían seguir utilizándolas, incluso después de pasar la pandemia. “Creo que nuestras cifras están relacionadas con esa proporción.  Además, la experiencia que tuvimos es que un 30% de los pacientes hoy continúan utilizando este tipo de herramientas”, sostiene Gabriel Cendales.

Entre los servicios más usados, Cendales resalta las videollamadas, los chats en línea y las aplicaciones. “Cada uno tuvo un incremento importante y 9 de cada 10 pacientes sintieron que el cuidado que recibieron fue igual de bueno o incluso mejor que antes del COVID. Seguramente, tuvimos atención de los pacientes, más rápida y personalizada. Y fue más conveniente acceder a estos nuevos canales”, explica.

Con base en el mismo “Accenture Patient Survey May 2020”, el ejecutivo colombiano resume: “Creo que entre los hallazgos más relevantes se destaca que a los pacientes les gustó el cuidado virtual y quieren continuar utilizándolo. Los pacientes consideran que el cuidado ha sido igual de bueno o mejor que antes de la pandemia y el uso de videollamadas, chats en línea y consultas a través de aplicaciones ha aumentado”.

Perspectivas y retos: entre mesetas y pendientes

Lo interesante es que todos los entrevistados coinciden en algo: cuando se comenzó a normalizar la situación sanitaria y los centros de salud volvieron a atender presencialmente, las consultas remotas empezaron a disminuir.  Hoy el Hospital Italiano, por ejemplo, atiende el 85% de las consultas en forma presencial y el 15% a través de teleconsultas. “El desafío que tenemos hoy es seguir encontrando la forma y la utilidad que tienen estos servicios para que las teleconsultas no se desvanezcan. Además, es fundamental que el sistema de salud empiece a buscar el nicho donde pueda seguir desarrollándose. De todos modos, este 15% de consultas remotas representan aproximadamente 1.500 por día”, destacó Plazzotta. 

Entre los desafíos y nuevos proyectos, la ejecutiva de la clínica chilena adelantó que trabajarán en el desarrollo de nuevas características para lograr una mejor experiencia para el paciente y médicos como chat, recordatorios y coberturas, entre otras prestaciones. “También es clave el trabajo con los financiadores. Hoy las coberturas de las Instituciones de Salud Previsional (Isapres) no están en línea y el paciente tiene que pagar y lograr su reembolso, posteriormente. Esas son cosas que tenemos que trabajar a nivel de industria. Pero el gran desafío es seguir diseñando y apostando por una propuesta omnicanal de servicios sin fricciones, y de una forma transparente para el paciente, para el médico, recibiendo la misma calidad y experiencia independientemente del canal de atención”.

Fernando Plazzotta considera que es fundamental poner foco en los actores, en los usuarios y en el manejo del cambio. “Nosotros constantemente nos evaluamos, nos medimos y fuimos críticos de lo que estábamos haciendo. De esta manera pudimos acompañar esta transformación de urgencia que vivió el sistema de salud el año pasado”, concluyó.  

Sobre los retos que se avecinan para el sector en América Latina, Cendales reconoce: “El problema es que en la mayoría de nuestros hospitales estamos buscando automatización, centrándonos en los procesos administrativos. Pocos centros de salud están pensando en cómo se puede automatizar el modelo de atención. Ojalá lleguemos a ese modelo 4.0 de digitalización o a la versión 5.0 donde ya personalizamos de manera importante la atención”.

Para lograrlo el director ejecutivo de FCI-LaCardio sugiere crear una nueva relación con símbolos, con el lenguaje y con la realidad del entorno. “Uno de los temas que tenemos pendientes es, por ejemplo, desarrollar un manual de semiología digital. Además, nos tenemos que comprometer en invertir tiempo y dinero para aprovechar este impulso que nos dio el COVID con todas estas herramientas y plataformas. Tenemos que mejorar los resultados clínicos, involucrando mucho a los pacientes y a estas herramientas virtuales para ver cómo se entienden mejor los resultados, cómo se utilizan mejor y cómo se puede integrar mejor esta experiencia. Finalmente, debemos hacer todo esto sin perder la humanización, encontrar la manera de llegar mejor al paciente y tener una relevancia de sus situaciones individuales diferentes”, aconseja.