A partir del próximo martes se podrían comenzar a cerrar los detalles técnicos para lograr el acuerdo de fusión entre las aerolíneas Iberia y British Airways, algo que el sector aeronáutico y los mercados esperan con atención.

Fuentes de la firma española explicaron que "problemas técnicos" impidieron que el documento final de integración de ambas compañías se cerrara el pasado 25 de marzo, tal como se había anunciado. Uno de ellos, fue el déficit que tiene British Airways por sus planes de pensiones, el que alcanza los US$5.500 millones.

Desde 2008, Iberia y British Airways se unieron para crear una tercera aerolínea europea, que se llamará International Airlines Group, pero que mantendrá las dos marcas ya conocidas en el mercado.

La decisión de ambas empresas, de crear un nombre genérico, se tomó para no quitar protagonismo a sus respectivos emblemas, y para que en el futuro se pueda sumar a la fusión otra aerolínea.

El principal candidato a ingresar sería American Airlines, socio estadounidense de ambas aerolíneas y con el que iniciarían una alianza para explotar conjuntamente sus rutas entre Europa y Norteamérica, informó El Financiero.