Brasilia. La compañía automovilística alemana Mercedes Benz anunció, después de una reunión de sus directivos con la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, que la inversión prevista para la nueva fábrica en Brasil que operará en 2016 ascenderá a 170 millones de euros (unos US$230 millones).

La planta, la segunda de la empresa el país sudamericano, será construida en el municipio de Iracemápolis, próximo a la ciudad de Limeira, a unos 153 kilómetros de Sao Paulo, la capital del estado homónimo, entrará en operaciones en 2016 y creará 1.000 empleos directos.

La pequeña ciudad de Iracemápolis ha sido la elegida para acoger la fábrica de la marca alemana, que tendrá una capacidad de producción de 20.000 unidades al año.

En la planta de Iracemápolis, Mercedes producirá las próximas generaciones de los modelos "Classe C" y "GLA" con el objetivo de atender a la demanda interna de vehículos gama "premium" del país latinoamericano.

En el encuentro celebrado en el Palacio do Planalto también participaron el ministro brasileño de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Fernando Pimentel, el presidente de Mercedes Benz para Brasil y América Latina, Philipp Schiemer, y el director de Producción y Compras de Mercedes-Benz Cars, Andreas Renschler.

Brasil, según declaraciones de Renschler al final de la reunión, será un "importante mercado en el futuro", informó en una nota de prensa de la Presidencia brasileña.

Según el presidente de Mercedes Benz en Brasil, Philipp Schiemer, a la elección también contribuyó "la mano de obra cualificada" y el "mercado comprador" de Sao Paulo.

La ubicación de la nueva planta de Mercedes fue disputada por los estados de Minas Gerais, donde está establecida una planta de producción de camiones; Santa Catarina y Río de Janeiro.

Para el gobernador del estado de Sao Paulo, Geraldo Alckim, la apertura de una nueva planta supone una "gran conquista" por parte del estado gracias a las condiciones creadas para que la empresa alemana pudiera tomar la decisión de abrir una nueva montadora en la región.

"El mercado automovilístico en Brasil es muy prometedor", dijo Renschler, quien aseguró que en la filial brasileña de Mercedes Benz están "muy felices" porque a partir de 2016 la compañía aumentará la producción de vehículos en Brasil, sensación compartida por el gobierno brasileño, según el comunicado.

Además Renschler destacó que la filosofía de la compañía es "construir donde se vende" y en ese sentido Brasil tiene "muchos clientes potenciales".

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"Mercedes está en Brasil desde hace 56 años, confiamos en el futuro del mercado brasileño", apostilló el miembro de la compañía.

Por su lado, Pimentel declaró que esta inversión reafirma la confianza de los inversores en la economía brasileña.

Pimentel opinó que la llegada de ensambladoras del segmento "premium" (alta gama) "afecta positivamente a todos los niveles de la industria porque atrae proveedores nuevos, además de propiciar la transferencia de conocimiento tecnológico".

Atomóviles de alta gama. La apertura de esta nueva fábrica de Mercedes Benz en Brasil contribuirá a que la compañía automovilística lidere el sector mundial de alta gama (premium) a final de esta década, objetivo marcado por la empresa alemana, según ratificaron en Sao Paulo directivos de la compañía.

"Queremos alcanzar ser el número uno en el segmento de coches "premium" para el final de esta década, al menos. Por eso estamos centrados en el crecimiento. Estamos expandiendo nuestra cadena productiva para crear la capacidad de producción necesaria para alcanzar los objetivos", explicó el director de Producción y Compras de Mercedes-Benz Cars.

Además, detalló que la compañía espera que el mercado de vehículos de lujo crezca de 30.000 a 100.000 de este año a 2017.

"Para 2020 los pasajeros del mercado de coches van a crecer alrededor de un 50%. El mercado "premium" liderará este crecimiento", apuntó Renschler, también miembro del Comité Ejecutivo de Damler, matriz de Mercedes-Benz.

Brasil es el quinto mercado de automóviles del mundo y está en camino de convertirse en el tercero, según los datos de la compañía.

"Brasil es un importante mercado futuro. Con nuestra producción local aceptamos el desafío de enfrentarnos a nuestros competidores. La nueva unidad representa de manera ejemplar la expansión de nuestra red de producción global, así tenemos acceso todavía mayor a nuestros clientes", comentó Renschler.

La gestión de la inversión de Mercedes en el más rico y poblado de estados brasileños estuvo a cargo de la agencia regional de promoción a las inversiones Investe Sao Paulo. 

Con motivo de la apertura de la fábrica, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y el ministro brasileño de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Fernando Pimentel, se reunieron con el equipo directivo de Mercedes para conocer detalles de la estrategia de inversiones de la multinacional en el país.