Las 15.000 personas que se dedican a la minería informal y artesanal en el Bajo Cauca antioqueño, el Eje Cafetero y Chocó se levantaron este miércoles apesadumbradas, pues la madrugada no sería para ir a picar o moler rocas, como de costumbre, y buscar oro para obtener su sustento diario.

En esta ocasión abandonaron sus herramientas para unirse al paro minero que, después de muchos años sin una protesta formal, arrancó este miércoles en el país.

Salieron a protestar pacíficamente para pedirle al gobierno del presidente Juan Manuel Santos que no los persiga, dicen ellos, cuando les queman sus maquinarias y los privan de la libertad. Por el contrario, solicitan que se les acompañe en su proceso de legalización y puesta en marcha de una política que sea incluyente con quienes históricamente han vivido del mineral.

El año pasado Colombia produjo 66 toneladas de oro legal, que reporta y paga regalías, de los cuales el 85% se produjo en Antioquia y Chocó y que para este año espera llegar a 69.

Tres toneladas más en un país que está inundado de proyectos en exploración, donde los más importantes son La Colosa en Cajamarca, Tolima, y Angostura en Santander, con lo que, según los empresarios representantes de estas compañías, la producción de oro se dispararía en el país.

Pese a las millonarias inversiones, estas dos iniciativas aún no han producido la primera onza de oro, que hoy se cotiza en el mercado internacional en US$1.292,17.

Si bien el líder de los mineros, Ramiro Restrepo, presidente de Conalminercol, sostiene que la protesta sólo busca el apoyo del gobierno para su actividad, la Policía y el ministerio de Interior consideran que hay personal infiltrado que esta pescando en río revuelto.

Según las autoridades, hay personas que están financiando a estos mineros, ya que su capacidad monetaria no es lo suficientemente robusta para estar en cese de actividades indefinidamente.

Durante el primer día de paro los mineros se concentraron en Caucasia (Antioquia), Buenaventura, Pereira, Irra (Risaralda), Quibdó y a la entrada de Marmato en Caldas. Y aunque las protestas se desarrollaron sin problemas, en algunos puntos los manifestantes trataron de bloquear las vías, lo que fue impedido por las autoridades luego de que el presidente Santos anunciara que no permitirá bloqueos.

La directora ejecutiva de la Confederación Nacional de Mineros, Luz Stella Ramírez, dijo que el movimiento será indefinido y que en medio del paro se negociará con el gobierno.

El principal punto de discordia entre los mineros y el gobierno es una ley que prohíbe a los mineros artesanales e informales realizar actividades sin poseer una licencia o un título minero.

Y si bien estos mineros no tienen capacidad de adquirir grandes y costosos equipos como retroexcavadoras, buldózeres y otras maquinarias, también rechazan el decreto 2235 de 2012, que permite el decomiso y destrucción de los equipos.

De acuerdo con el DAS y la Fiscalía, este tipo de maquinaria es propiedad de grupos al margen de la ley que buscan financiar sus actividades con la extracción ilícita de minerales.

Durante la primera jornada de paro, miles de litros de químicos como mercurio y cianuro dejaron de verterse en los ríos, lo que fue calificado por los ambientalistas como un respiro para el medio ambiente.

Sin embargo, señalaron que las grandes empresas constituidas legalmente siguen infectando y contaminando los ríos.

Para el experto de la Universidad Nacional, Julio Fierro, los mineros informales y artesanales lo único que hacen es seguir las instrucciones del gobierno de explorar el territorio nacional, ya que es una de las locomotoras que dinamizarán la economía.

El docente señaló que se sigue contaminando y envenenando los ríos con la extracción ilícita y lícita de minerales.

Entre tanto, el ministro de Minas y Energía, Federico Renjifo, calificó de injusta la protesta, por considerar que el gobierno no está persiguiendo a los mineros artesanales ni a los legales.

El gobierno confirmó que de acuerdo con el último censo minero, de las 14.357 Unidades Productivas mineras (UPM) el 37% no tiene títulos mineros.