La Federación Minera de Madre de Dios (Fedemin), que agrupa a pequeños mineros que operan en la zona selvática sureste de Perú, anunció que acatará un paro este miércoles en reclamo por las acciones de interdicción del gobierno del jueves pasado en el lugar.

"Vamos a parar un día por el rechazo contra el ministro (del Ambiente Manuel) Pulgar-Vidal y contra el gobierno que han venido a reventar las maquinarias valorizadas en US$3 millones. Han destruido excavadoras, cargadores, volquetes, generadores, han incendiado cinco campamentos", afirmó a Efe el presidente de Fedemin, Luis Otsuka.

El jueves pasado, el gobierno peruano lanzó una operación de interdicción contra la minería ilegal en la región de Madre de Dios, en la que se decomisaron balsas, dragas, bombas de succión y otros equipos que se utilizan para extraer oro de los ríos de la zona.

En la operación se desplegó personal de la Marina de Guerra, el Ejército, la Policía y cuatro fiscales.

"Esas medidas de fuerza el Gobierno las viene haciendo con nosotros pese a que tenemos concesiones, estudios de impacto ambiental y permiso de agua", indicó Otsuka.

Según el dirigente minero, representantes de diversas regiones del gremio se reunirán este viernes con el presidente del Consejo de Ministros, Juan Jiménez, para explicarle su situación.

Por su parte, el ministro Pulgar-Vidal declaró a los medios locales que "hay actividades destructivas que el Estado no puede permitir" y que en Madre de Dios se destruyó solo maquinaria prohibida.

El Gobierno peruano señaló que el proceso de formalización de los pequeños mineros y de los artesanales, quienes no utilizan grandes maquinarias y que no trabajan en zonas prohibidas, respectivamente, concluirá en abril del próximo año.

En 2011, se iniciaron las operaciones de interdicción en Madre de Dios contra la minería ilegal, que opera en la zona de exclusión minera, y se estimó en 30.000 las hectáreas afectadas por esta actividad.

La semana pasada, Pulgar-Vidal manifestó que se planea trabajar en una estrategia de saneamiento para la minería a pequeña escala que contempla acciones de interdicción y de control de la comercialización de insumos químicos como el mercurio y el cianuro, utilizados para separar el oro de otros metales, y que son vertidos en los ríos causando un gran impacto en el ecosistema.