Washington. El presidente estadounidense, Barack Obama, reunió el martes a senadores republicanos y demócratas cuyo apoyo es crucial para aprobar una ley sobre el cambio climático, con lo que busca reimpulsar el esfuerzo estancado para reformar la política energética estadounidense.

Obama llamó a una reunión de la Casa Blanca con legisladores y miembros de su gabinete para vigorizar una de sus mayores prioridades en política, que incluso sus asesores admiten ha sido dañada por el intenso enfoque del mandatario en la reforma de salud.

La Cámara de Representantes ya aprobó un proyecto de ley que le exigiría al país reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en 17% para el 2020, comparado con los niveles del 2005.

El proyecto de la Cámara sostiene el mismo objetivo que Washington ha apoyado en conversaciones internacionales para combatir el calentamiento global.

Sin embargo, el Senado no ha aprobado una medida similar, y un grupo bipartidario de senadores -entre los que se cuenta el demócrata John Kerry, la republicana Lindsey Graham y el independiente Joe Lieberman-, deberían entregar un proyecto de ley pronto.

Los tres senadores están invitados a las conversaciones, junto al secretario de Energía, Steven Chu; el secretario de Agricultura, Tom Vilsack; y Lisa Jackson, administradora de la Agencia de Protección Ambiental.

"Quiero escuchar lo que demócratas y republicanos dicen sobre cómo pueden avanzar", explicó Graham cuando se le consultó si presentaría un esbozo de una nueva ley en la reunión.

Graham dijo a periodistas que esperaba tener el bosquejo de un compromiso del proyecto de ley terminado para fines de mes y dijo que la discusión en la Casa Blanca tendría un enfoque sector por sector, para controlar las emisiones de carbono.

Una ley estadounidense es vista como parte clave para un eventual acuerdo de Naciones Unidas que reemplace al Protocolo de Kioto, que expira en el 2012. El fracaso del Senado en aprobar un proyecto de ley el año pasado dificultó la posición de Estados Unidos durante las conversaciones de diciembre en Copenhague.