Oslo. La ONU instó el martes a los países ricos a mantener su promesa de dar US$30.000 millones hasta el 2012 a las naciones pobres para que puedan hacer frente al cambio climático, diciendo que no era una "demanda imposible", pese a las reducciones presupuestarias en Europa.

Yvo de Boer, jefe del Secretariado de Cambio Climático de la ONU, también señaló que es extremadamente improbable que un nuevo tratado climático de la ONU sea acordado en el 2010, después de que la cumbre celebrada en diciembre en Copenhague no logró alcanzar un pacto completo y legalmente vinculante.

Y agregó que una prioridad para el 2010 era que las naciones ricas cumplan con puntos clave del acuerdo de Copenhague, que incluyen una promesa de US$10.000 millones anuales en asistencia para países en desarrollo entre el 2010 y el 2012, aumentando a US$100.000 millones por año a partir del 2020.

"Por supuesto que los tiempos son duros, especialmente en Europa, pero recaudar 10.000 millones al año por tres años entre todos los países industrializados no es una demanda imposible", aseguró.

Además, "esto establecerá una mayor confianza" entre los países ricos y pobres, agregó en una reunión informativa antes de conversaciones entre funcionarios de 190 naciones en Bonn entre el 31 de mayo y el 11 de junio para preparar las negociaciones ministeriales en Cancún, México, hacia fines del 2010.

Países pobres afirman que necesitarán cada vez más efectivo para cambiar desde el uso de combustibles fósiles hacia energías renovables como la eólica o la solar y para empezar a adaptarse a los impactos del cambio climático como inundaciones, sequías y el aumento del nivel de los mares.

"Creo que es extremadamente improbable que veamos un acuerdo legalmente vinculante en Cancún", dijo De Boer. "Tener un tratado, si es que vamos a tener un tratado en Sudáfrica, un año más tarde sería mucho más realista", agregó.

Sudáfrica albergará la próxima reunión ministerial anual a fines del 2011.