Las 21 asociaciones de palmicultores colombianos del departamento de Norte de Santander (noreste), advirtieron este sábado sobre una posible crisis sanitaria, por los bloqueos de las marchas campesinas en las vías que no han permitido la entrada de técnicos a los cultivos de palma, ni la salida del producto.

Cerca de 3.000 familias dedicadas al cultivo de palma resultarían afectadas si continúa el paro campesino que ya cumple este sábado 34 días, tras la protesta que adelantan los labriegos que piden al Gobierno Nacional la declaratoria de una Zona de Reserva Campesina (ZRC) y suspender la erradicación manual de cultivos.

"Ha sido muy difícil para los pequeños productores sacar el producto, el fruto se está quedando en los cultivos y esto genera una alarma sanitaria porque el fruto no se puede quedar en la palma porque puede ser un foco de enfermedades para la misma", aseguró a medios de prensa locales la gerente de la Cooperativa de Palmicultores de Risaralda, Sol María Hernández.

La funcionaria dijo también que el 95% de los cultivos en la región del Catatumbo son de pequeños productores que dependen de esta actividad.

Finalmente a través de un comunicado los palmicultores hicieron un llamado urgente para que haya un pronto acuerdo entre los líderes de los campesinos y el vicepresidente Angelino Garzón, quien llegó este sábado al municipio de Tibú, en Norte de Santander, para asumir las riendas de la negociación y tratar de buscar una pronta solución.