México. El opositor Partido Acción Nacional de México (PAN) anunció este jueves que el 31 de julio presentará al Parlamento una iniciativa energética que abre el sector a la competencia privada, pero que sólo será impulsada después de que se apruebe una reforma política y electoral.

La propuesta, anunciada este jueves por dirigentes de este partido de la oposición, abre la posibilidad de que exista competencia de empresas privadas en todas las áreas de explotación petrolera y distribución de sus derivados, que hoy son monopolio de la compañía pública Petróleos Mexicanos (Pemex).

Pemex "no debe privatizarse", de acuerdo con la propuesta del PAN, pero sí tendrá que especializarse en las operaciones para las que está preparada y, a la vez, tendrá que competir con empresas privadas en áreas de la industria energética que no están siendo aprovechadas adecuadamente.

La iniciativa del PAN, la segunda fuerza política del Parlamento, se conoce en medio de un fuerte debate en México sobre esa reforma clave, que busca modernizar un sector que sufre un gran rezago y que ahora depende exclusivamente de Pemex.

"La propiedad de los hidrocarburos seguirá siendo de la nación. Pemex seguirá siendo una empresa del Estado mexicano; sin embargo, será una empresa que compita con empresas privadas y con asociaciones público-privadas", afirmó el líder del PAN, Gustavo Madero, al anunciar la propuesta energética de su partido.

Esa competencia, agregó Madero en una rueda de prensa, se tendría que dar en todas las áreas, desde la exploración de los recursos de hidrocarburos hasta la industria petroquímica, pasando por el refinado y el transporte de combustibles, "mediante un esquema de concesiones".

"El modelo de la industria petrolera mexicana está agotado. Es un modelo inviable e insostenible que necesita ser reformado a fondo para que vuelva a ser productivo", afirmó el líder del partido que gobernó en México entre 2000 y 2012.

En la misma rueda de prensa, el diputado Ricardo Anaya explicó los siete ejes de la propuesta que será presentada al Parlamento el próximo 31 de julio para que comience a ser debatida en el próximo período ordinario de sesiones, que empieza el 1 de septiembre.

La iniciativa, entre otros puntos, propone la creación de una Comisión Nacional de Hidrocarburos, que será autónoma y que se encargará de otorgar las concesiones de la industria.

También propone la creación de un fondo del petróleo que se encargará de la administración de los ingresos petroleros.

"Nunca podrá usarse la renta petrolera para financiar el gasto corriente", dijo Anaya.

Actualmente, Pemex genera más del 30 % de los ingresos de la Hacienda mexicana y su presupuesto está estrechamente ligado a las necesidades del fisco.

Tanto Madero como el diputado Anaya insistieron en que la iniciativa energética sólo puede ser aprobada cuando se cierre una reforma política y electoral que están pidiendo los partidos de oposición.

Esas reformas políticas buscan crear un marco jurídico "estable y claro" en la actuación de los partidos, la posibilidad de crear gobiernos de coalición, adelantar la fecha de la toma de posesión presidencial y regular el marco electoral para garantizar la limpieza de los comicios.

El PAN "exige que primero se apruebe la reforma política-electoral que garantice la normalidad democrática, y después vayamos a las grandes reformas de gran calado que nos permitan el crecimiento económico", dijo Anaya.